sexo, carrera, ganas, potencia Sexo y éxito, placer sexual y potencia profesional – una pareja complicada y un tema aún más difícil. No solamente porque uno corre peligro de desviarse por temáticas lúbricas, sino también porque mucha gente podría tener la idea de que alguien que escribe sobre sexo no puede ser una persona seria (obviamente cualquier cosa)...

Sin embargo en este sentido, no se trata de las mejores estrategias conseguir una erección o de instrucciones para la exitosa realización del acto sexual. Más bien aquí, lo que se cuestiona – y en caso afirmativo, cuánto – es si hay una relación de influencia entre el placer sexual y la pasión por un lado y la profesión y el trabajo por  otro.

Ganas y potencia: correlación entre el sexo y la carrera profesional

Efectivamente, los efectos de una vida sexual satisfactoria en el éxito laboral pueden ser amplios – independientemente de la orientación sexual de las personas, si son solteras o si viven un matrimonio duradero. Está comprobado que la práctica sexual produce creatividad y felicidad.

Algunos investigadores sexuales lo han comprobado y se refieren sobre todo a las llamadas endorfinas, que son producidas por el cuerpo en el momento de la estimulación sexual y con el orgasmo. El alto estado de ánimo producido por estas hormonas de felicidad permanece hasta 24 horas y tiene un efecto bastante sutil hacia el entorno de las personas: personas satisfechas sexualmente no solamente están muy motivadas,  sino que también parecen más atractivas y seguras frente a los demás.

También la hormona sexual testosterona – que predomina más en la sangre de hombres – tiene efectos en el ámbito laboral: por ejemplo, el psicólogo John Coates de la Universidad de Cambridge llegó a comprobar la relación entre el nivel de testosterona y el éxito económico en 17 agentes de bolsa de Londres.

Los hombres entregaban pruebas de saliva por la mañana y por la tarde. A pesar de que se pensaba que tras concluir un negocio con éxito el nivel de testosterona subiría, lo que ocurrió fue otra cosa: estas personas ya tenían una concentración alta de testosterona por la mañana antes de ir a trabajar. ¿Cómo llegaban a tenerla? Cada uno es libre de sacar sus propias conclusiones.

Correlación entre el sexo y la carrera profesional

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Otra cosa interesante: las mujeres y los hombres que son más activos sexualmente viven más tiempo – entre otras razones porque disminuye el riesgo de tener cáncer – lo que descubrió Charles Charnetski de la Universidad de Wilkes. Su colega, el neuro-psicólogo David Weeks del Royal Edinburgh Hospital, publicó un estudio que documenta que los hombres y mujeres con un promedio de sexo de cuatro veces por semana parecen diez años más jóvenes de lo que realmente son.

Sin embargo, tampoco hay que ocultar la otra cara de la moneda: del mismo modo que la vida sexual puede mejorar el éxito laboral, el exceso de trabajo también puede paralizar el placer entre las sábanas. Precisamente las personas que se concentran intensamente en el trabajo y su en carrera profesional tienen muchas veces problemas con su sexualidad.

Esto es porque tienen menos ganas o porque pueden menos. No es de extrañar que medicamentos para la potencia como Viagra, Levitra y demás se hayan convertido en negocios multimillonarios en los últimos años.

La culpa la tiene sobre todo el estrés que aumenta con la carrera profesional

La presión profesional es un asesino del placer: la globalización, volar mucho, el cambio de horarios, el aceleramiento de los procesos de trabajo y el hecho de que los límites entre la vida privada y la profesional estén cada vez menos definidos, quita a las personas cada vez más tiempo y espacio para la intimidad y la afectuosidad.

Fatal. Porque está comprobado – como por ejemplo mostró el estudio del Profesor de Psicología de la Universidad de Paisley, Stuart Brody - que precisamente a través del sexo satisfactorio se puede normalizar la presión sanguínea y reducir el estrés.

Sin embargo, también él, que traslada los mecanismos de la competencia y de la presión del éxito a la cama doméstica, no se relaja.  Al contrario, produce problemas nuevos.  Aunque, como ya dijimos antes, es un tema bastante difícil.