de Stefanie Claudia Müller

En la actualidad, hay una revolución contra el abuso sexual mundial, ¿Por qué? Porque progreso no significa menos violaciones, el mundo civilizado no significa menos violaciones y la frecuencia se ha hecho insostenible, aunque en España se está viviendo ahora el despertar de esta revolución.

Un estudio de 2007 del Departamento de Justicia encontró que una de cada cinco mujeres fue víctima de un intento o asalto sexual mientras estaba en la universidad. Es una revolución algo silenciada en España y ha reventado. Reventó el año pasado con el tema de la Manada, pero había empezado en 2016 con el movimiento Me too.

Entrevistamos a la artista y autoraJana Leo , que ha vivido ella misma una violación y que ahora intenta ayudar a víctimas para que lo superen; trabaja sobre todo en la prevención para que la sociedad se sensibilice con estos temas.

  • El feminismo en España está en auge.  ¿Por qué es tabú hablar de abuso a hombres?

Que la violación esté en la opinión pública no quiere decir que no sea necesario un entendimiento complejo del tema. A modo de anécdota cuando presente Violación Nueva York en 2017 en la Casa del Libro Madrid, me dijeron que era el primer libro con la palabra violación en toda la casa.

Claro, las mujeres también violan. La violación parece entenderse, por su definición general, como un acto cometido por un hombre a una mujer (acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal) o de un hombre a otro hombre, pero no de una mujer a otra mujer o a un hombre (habla de la introducción de objetos). Sin embargo, las mujeres también violan (si fuerzan al acto sexual), y esa es una práctica que está penalizada en EEUU.

Un artículo de Raquel Márquez sobre las mujeres que violan a los hombres, es de lo poco que he podido encontrar sobre el tema. De los varios nuevos estudios que nombra su texto, ninguno proviene de España. De hecho todos ellos proceden de Estados Unidos, lo que da a entender que en España no se condena y ni se plantea la violación de un hombre por una mujer.

Pero una vez dicho eso, es necesario resaltar que es una cuestión de frecuencia, ¿violan más los hombres a las mujeres o las mujeres a los hombres? No conozco las estadísticas, pero por mi propia experiencia y los allegados no sé de un solo hombre que haya sido violado por una mujer y muchas mujeres que hayan sido violadas por hombres. Por ejemplo, si el porcentaje de violación de hombres (por mujeres) es uno de cada mil mientras que una de cada cinco mujeres es violada, podemos decir que la violación es una cuestión de género.

(Retrato de Michael Palma Mir)

  • ¿No deberíamos dar voz a todos los hombres abusados?

 

Sí claro, el abuso en general ha de parar y ha de tener voz, es sólo que es normal empezar por el abuso que es mayor en dimensión, que sin duda es el que se da a manos de los hombres contra las mujeres. No es sólo abuso sexual es el feminicidio en America Latina, o las violaciones en el Congo cuando vas a por agua, es decir, es el abuso sistemático por ser mujer. Pero aquí conviene también hablar de clases y no solo de géneros.

 

  • ¿No deberíamos hablar de agresiones en el mundo gay? Parece otro tabú.

 

Si la mayoría de los agresores son hombres, estos lo harán también cuando sus parejas sean hombres. Reconocer una agresión de un hombre por otro es reconocer ser gay, lo cuál supone cruzar dos barreras de tabúes.

 

  • Para mi, se olvida en España el abuso de niños. ¿Qué opinas?

 

El lugar del abuso por excelencia es la casa y en el espacio doméstico se da libremente abuso de ancianos y abuso contra los niños, sexual o no. Lo que pasa es que el abuso sexual contra las mujeres es muy común y está integrado y consentido en la sociedad, es como el abuso industrializado contra los animales, algo que se da por sentado salvo por algunos.

Hace cincuenta años, para comerse un pollo uno tenía que ver el animal vivo y ser capaz de matarlo; era consciente de dónde venía la carne. Ahora se compra un trozo en una bandeja del supermercado y uno se lo come sin pensar de dónde viene. El problema es el mismo, la vida consciente.

 

  • ¿Qué esperas para el 8 de marzo?

 

Que los que son lobos con piel de cordero no se apunten al carro del feminismo para limpiar su imagen. Hay en muchos partes, hombres, creadores, políticos etc... que no tienen una práctica igualitaria y aprovechan la tesitura para vender paquetes cercanos a la opinión pública.

A todos les pido que ejerzan el feminismo cada día de sus vidas, requiere vencer la inercia y un esfuerzo singular, un activismo comprometido que la mayoría de la gente por pereza y dejadez no realiza. Las relaciones personales son muy complejas y tener relaciones sanas públicas y privadas requiere esfuerzo y trabajo constante que pocos hacen. Hay que vencer la inercia y renunciar a la comodidad, seas hombre o mujer, si quieres cambiar el mundo.



 

  • ¿Qué vas a hacer tú?

 

Ir a la manifestación de Madrid.

 

  • ¿Por qué organizas charlas en los colegios mayores?

 

Los colegios mayores son residencias universitarias localizadas al lado de las universidades donde estudiantes de otras ciudadades viven mientras estudian. El colegio ofrece una estructura que sustituye la familiar: ofrece dormitorios, comidas, lugares de recreo y una estructura social. Es es lugar donde viven por primera vez separados de sus familias, jóvenes que vienen a los campus para asistir a la universidad. A diferencia de otras formas de vida de estudiantes, los colegios mayores son el lugar donde todo ocurre, allí se va a las fiestas, allí se estudia, allí se come. Toda estructura es cerrada, como lo es la familia, tiene un gran potencial de ofrecer apoyo pero también al ser una estructura cerrada lo convierte en un sitio con reglas internas únicas.

Por otro lado, los jóvenes universitarios están en el momento de sus vidas donde seguramente su actividad sexual vaya a ser mayor, aunque también es una época en la que uno no se siente seguro en el sexo y es muy posible que hagan muchas tonterías, por falta de conocimiento y de seguridad.

 

  • ¿Qué puede hacer la política?

 

Te doy un ejemplo. En el jucicio de la Manada se considera abuso sexual y no violación porque ella no dijo "no". Esto es un tecnicismo. Podríamos cambiar la ley del consentimiento para que se considerara violación siempre que la mujer no haya dicho "sí", y seguramente es una ley necesaria en un mundo regido por los tecnicismos. Pero podríamos sin más asumir la realidad, los hechos, sus efectos y afectos. Esta forma de funcionar requiere de madurez e inteligencia.



Hace falta que la vida este centrada en el hecho y no en su apariencia ni en su transcripción técnica. Y para ello, a nivel político hay que hacer una revolución de procedimiento: cortar la burocracia y agilizar los trámites de todo tipo. La política tiene que abandonar el maquiavelismo y ser un ejemplo de administración de la energía vital, de la alegría. Ahora mismo, la política es un ejercicio de poder y debilitamiento. La política ha de sanear su estructura. Es necesaria una revolución contra el procedimiento. Gobernar es ir a la esencia de las cosas.