La caída de la confianza en gobiernos, empresas y medios de comunicación tradicionales y la popularización de las redes sociales han creado el caldo de cultivo propicio para el rápido crecimiento y la difusión de las fake news o noticias falsas. El estudio de tendencias en gestión de reputación e intangibles Approaching the Future recoge que las fake news han aumentado en 2017 un 365%, generando graves daños reputacionales a instituciones y compañías.




Fake news ya empieza a dañar la economía

Esta situación ha provocado tal desconcierto en la población mundial que hoy en día el 63% de las personas reconocen no ser capaces de distinguir entre las noticias verdaderas y los rumores o falsedades. Además, un 65% de la ciudadanía a escala global recibe la información a través de plataformas de redes sociales, motores de búsqueda o apps de noticias, y la confianza en los medios de comunicación tradicionales ha descendido del 64% al 22%.



El carácter horizontal de estas redes sociales o buscadores ha permitido a sus responsables posicionarse como meros facilitadores de datos u opiniones sin tener la necesidad de asumir la responsabilidad sobre los contenidos que publican los usuarios. «En este entorno marcado por la gran cantidad de contenidos generados por una variedad amplia de fuentes, no necesariamente verídicas o rigurosas, la reputación de las instituciones se convierte en un intangible complejo de gestionar», afirma Isabel López Triana, socia de Canvas Estrategias Sostenibles.

España es uno de los países que más manipula

España se erige como uno de los países a los que más le preocupa que se utilicen las noticias falsas como arma de manipulación; de hecho, entre un 76% y un 80% de los españoles confirma temer el progresivo avance de las fake news. Las soluciones para evitar esta manipulación pasan necesariamente por dos actuaciones. La primera afecta a los propietarios de las redes sociales para que abandonen su postura de mediadores y se hagan responsables del contenido que publican y comparten sus usuarios, así como de su seguridad y privacidad. La segunda pone el acento en las empresas y sus directivos para que lideren el cambio.


La importancia de un gestor de comunicación

Sebastián Cebrián, Director General de la Asociación de Directivos de Comunicación, planteó que «en un mundo global, interconectado y digital, donde seis de cada diez ciudadanos, a nivel mundial, no saben distinguir entre una información verídica y un rumor, la función de un dircom es más esencial y necesaria que nunca para todo tipo de empresas y organizaciones. electricista, trabajo, flash, relámpagoLos dircoms están llamados a localizar el agua potable en medio de la inundación que provoca el torrente informativo, muchas veces no contrastado, sin fuente reconocida y promovido, a veces, por intereses espurios».