¿Qué nos hace carismático y simpático? ¿Por qué cuando algunas personas entran en una habitación todo el mundo sonríe y cuando entran otras ni las miran? ¿Cómo es posible que una persona nada atractiva físicamente la quieran hombres y mujeres por igual, aunque no sea cool ni fashion? ¿Qué recetas hay para ser simpático?, ¿o es algo genético?

¿Es algo físico la simpatía?

En el mundo animal nos rompe el corazón un prototipo muy claro: cuando son pequeños, gorditos y amables, con un poco de personalidad. ¿Es igual para las personas? Como se ha explicado anteriormente, la simpatía entre hombres no se define por los atributos físicos, sino que tiene que ver con la autenticidad, la seguridad, la amabilidad y el humor. Normalmente las personas con humor siempre caen bien, mientras que las serias provocan algunas dudas. El contrario de simpatía es antipatía, y pensando cuándo sentimos antipatía hacia alguien, podemos fácilmente saber cuándo algo nos provoca simpatía. Esto pasa por ejemplo cuando vemos que alguien piensa muy diferente a nosotros y es arrogante, la química no funciona. Y la simpatía nos provoca lo contrario: una persona afín a nuestro humor y manera de ser.

La empatía provoca simpatía

Hay personas que saben directamente a quién tienen en frente; estas personas tienen el don de la empatía. A causa de este don, saben cómo tratar al otro para que éste se sienta cómodo. Normalmente esto provoca simpatía en la otra persona, porque se siente comprendida y respetada. timido, timidez, timida, facebook, redes sociales

Tener una conexión

Hay personas que no nos parecen antipáticas, pero tampoco simpáticas; estas son las personas con las que no conectamos bien. Normalmente es porque no hay conversación interesante entre nosotros.

10 atributos que provocan simpatía y producen conexión

  1. Sonreír
  2. Ser divertido
  3. Ser auténtico
  4. Ser confiado
  5. Ser abierto
  6. Ser amable
  7. Ser respetuoso
  8. Ser educado
  9. Saber escuchar
  10. Contar algo interesante

Consultor: Profesión con futuro

Qué nos aporta ser una persona simpática

Para un equipo, los jefes pueden preferir personas simpáticas con menos talento que brillantes y amargos. Porque al final, llegar al objetivo también tiene que ver con el buen rollo que haya en un equipo. Un jefe debe tener el talento de componer equipos donde haya personas simpáticas y personas con mucho talento, y si hay empleados que tienen las dos cosas es casi como ganar la lotería.
En entrevistas de trabajo, la simpatía decide muchas veces si una persona está contratada o no. Ningún jefe quiere trabajar con alguien con quien no tenga una buena química. Ser simpático es un soft skill que tiene mucha importancia y en algunos trabajos de cara al público es imprescindible ser simpático.

Quien resulta simpático le ayudan más fácilmente


¿Por qué a una rubia le ayudan más veces que a una morena? Tiene que ver con que el estereotipo de rubia está relacionado con una dosis de simpatía por su ingenuidad. Porque la ingenuidad también provoca simpatía. Personas que presumen o parecen demasiado seguras provocan más bien rechazo en otros, porque estos se sienten inferiores.
El simpático también provoca envidia. Si alguien sabe siempre hablar con todo el mundo y dirige las conversaciones y es popular, será envidiado por algunos. Es lo típico que podemos ver en cualquier película sobre la vida en un High School.

El acoso escolar o en la universidad va muchas veces contra los populares, porque los débiles ya son marginados y no representan un peligro; el simpático y talentoso sí.

¿Cómo puede ser simpático?

Normalmente no es algo que se puede aprender, está sobre todo relacionado con la autenticidad. Pero hay algunas cuestiones que pueden ayudar:

  • El físico: tener una apariencia agradable.
  • El contacto con los ojos: mirar a la gente a la cara, ser abierto.
  • El olor: alguien que huele bien tiene más posibilidades de infundir simpatía.
  • La postura: alguien que trasmite confianza con su lenguaje corporal normalmente provoca simpatía.
  • El lenguaje: quien habla de manera muy vulgar o muy sofisticada tiene menos probabilidades de caer simpático, en el caso de que la persona que tiene en frente sea diferente.