mother-58987_640En las universidades hay guarderías infantiles, espacios habilitados para dejar los carritos, mercadillos improvisados de ropa de bebe a un precio económico… No es tan raro ver en Alemania a una mamá universitaria que va con su hijo a la biblioteca o a parejas jóvenes llevando a su bebé a clase. Como la mayoría de estos niños que veo continuamente no supera los tres años me pregunto cuánto tendrán que ver las iniciativas estatales de ayuda a la natalidad. A pesar de que el índice de natalidad en Alemania sigue sin ser muy alto, parece que las políticas familiares implantadas desde hace un par de años comienzan a dar sus frutos.

España solamente dice que es pro Familia, pero el Estado al final hace muy poco para madres jóvenes

En España estudiar y ser padre o madre son cosas que casi nunca van juntas. La maternidad suele demorarse hasta que se alcanza la estabilidad laboral y con la situación precaria de empleo actual suele ser bastante tarde. Cuando una mujer española tiene un hijo joven suele ser a cambio de renunciar a su educación o a su experiencia profesional, pues no recibiendo apenas ayudas estatales resulta imposible compaginar ambas facetas. Europa envejece a un ritmo acelerado y los porcentajes de natalidad son tan bajos que resultará difícil mantener el actual nivel poblacional.

baby-17356_640Alemania parece temer que los sistemas de pensiones y sanidad se debiliten a largo plazo debido al descenso de nacimientos. Por eso el gobierno alemán lo tiene claro y adquiere como una prioridad en sus esfuerzos el cuidado de las familias. El aumento de la natalidad es únicamente posible si las familias reciben un apoyo económico significativo, si el estado cumple con su función protectora.

Desde el año 2007 se han implantado políticas activas destinadas a conciliar el ámbito familiar y laboral, favoreciendo así que la paternidad sea una elección más fácil. Si los padres toman una excedencia laboral durante los 14 primeros meses del recién nacido disponen de una ayuda estatal. Esta subvención puede solicitarla tanto el padre como la madre, conservando el 67 por ciento de su sueldo durante un año. La prestación recibida varía en función del salario, pero en ningún caso es inferior a 300 euros por mes.

Alemania da regalos financieros para tener hijo

A estas medidas hay que sumarles los 1800 euros que reciben los alemanes por cada niño nacido y los 1650 euros al año para la manutención de cada hijo hasta que este cumpla 18 años, en caso de que se incorpore al mundo laboral, o hasta los 25 si decide estudiar. Otras iniciativas importantes de la política familiar en Alemania es la contabilización de los años dedicados a los hijos como años cotizados para la pensión, el crecimiento progresivo de la red de guarderías o la ampliación del horario escolar.

En España la situación es bien diferente. Los padres únicamente reciben 2500 euros tras el nacimiento de su hijo y cien euros al mes durante los primeros 3 años de éste, no existiendo ninguna prestación universal por hijo a cargo hasta los 18 años como sí ocurre en gran parte de los países europeos. España destina a la infancia y la familia una cantidad económica casi tres veces menor que la media de los países europeos. En muchas ocasiones formar una familia se convierte en un lastre al que no se puede hacer frente o un lujo inaccesible.

de Paul Stadelhofer