Todo el mundo, sin duda alguna, se ha puesto a pensar alguna vez en cómo era la vida de los estudiantes en el pasado y cómo es hoy en día. Los estudiantes de antes eran diferentes, ya que su época también se diferencia mucho de la nuestra. Esa diferencia está, en su mayoría, en las nuevas tecnologías, cuyo uso en la actualidad se sobreentiende, mientras que en un pasado bastante reciente ni siquiera existían.

Estudiar cuando no había internet

Por ejemplo, nuestros padres o abuelos no tenían la oportunidad ni la cortesía de Internet para descargar Miles de documentos gratis. Al contrario, para hacer un simple trabajo pasaban horas y horas en la biblioteca buscando la información que necesitaban.



Ahora bien, como es bien sabido, en la actualidad esto es muy diferente. Los trabajos requieren mucho menos tiempo puesto que la información necesitada casi siempre está al alcance de un solo clic, disponible en todo momento y en cualquier sitio. Esto sin duda facilita mucho la vida de los estudiantes de hoy. Sin embargo, puede que también los haga más vagos y menos trabajadores, ya que no necesitan poner tanto esfuerzo para llevar a cabo una tarea.

La vida de los estudiantes sin redes sociales

De igual modo, como ya sabemos, Internet no solo tiene ese lado bueno de facilitar el trabajo sino que también puede causar problemas de comunicación si uno lo usa de manera imprudente. Muchos estudiantes de hoy pasan su tiempo libre en las redes sociales o jugando a los videojuegos, y por eso eligen no formar parte de las actividades extraescolares.
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No obstante, las nuevas tecnologías también permiten a los alumnos tener un proceso de aprendizaje más autónomo y detallado. Por ejemplo, como ya todos sabemos, todos o la mayoría de los alumnos toman apuntes en clase. Antes, ellos tenían que prestar mucha más atención a lo que decían los profesores, es decir, dependían más de ellos como su principal fuente de información, Hoy en día los alumnos tienen la oportunidad de investigar más sobre sus temas de interés por su propia cuenta, al igual que rellenar huecos en sus apuntes con la ayuda de Internet, lo que los hace más independientes en sus estudios.


Cada vez los estudiantes aprenden más fuera de la universidad

En cuanto a la presencia en clase, más concretamente respecto a los códigos de vestir, los alumnos de hoy lo tienen mucho más simplificado que los alumnos de antes. Por ejemplo, en muchas instituciones los uniformes ya no se usan, sino que cada alumno tiene la libertad de escoger lo que se va a poner para ir a clase. También cabe destacar que todavía existen reglas que determinan si una prenda de vestir es adecuada para esta ocasión o no, pero está claro que los estudiantes tienen más libertad.

En resumen, si comparamos la vida de los estudiantes de hace solo cincuenta o cien años con los de hoy llegamos a la conclusión de que esta segunda es bastante más facilitada, no solo cuando se trata del proceso de aprendizaje y los recursos necesitados para llevarlo a cabo, sino también con respecto a las reglas de comportamiento y normas de apariencia.