España mejora sus datos de calidad del aire, superficie terrestre protegida, crecimiento y salud de los bosques, calidad de las aguas de baño y generación de energía renovable, entre otros, según se desprende del Perfil Ambiental de España (PAE) 2018. El PAE, que inició la recogida de datos la pasada primavera, se elabora a partir de una evaluación transversal de setenta indicadores que proporcionan un enfoque global de la situación ambiental del país.




Incluye un análisis de tendencias y detalla la información por temáticas- aire y clima, naturaleza, sectores socioeconómicos y sostenibilidad.Según el PAE 2018, las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles distintos del metano (COVNM) y óxidos de azufre (SOx) se encuentran por debajo del techo de emisión fijado para España desde 2010. Sin embargo, las emisiones de amoniaco (NH3) superan el límite máximo durante el mismo periodo de cumplimiento (2010-2017).





En relación a los espacios protegidos, la superficie marina española protegida ha aumentado un 4% con respecto a 2017, representando un 12% del total. Además, España alcanzó en 2018 las 16.613.036,7 hectáreas terrestres protegidas, lo que representa un 32,8% del total de la superficie de nuestro país. Esto implica un ligero incremento del 0,2%, siendo España uno de los únicos países de la Unión Europea donde ha aumentado. Los datos de 2018 confirman una tendencia de crecimiento en los bosques españoles, presente de manera moderada durante los últimos 15 años. También destaca la mejora de la salud de los árboles: el 77,3% de los ejemplares estudiados presentaron un aspecto saludable, superior al 72,2% registrado en 2017.

Menos incendios forestales

En cuanto a incendios forestales, 2018 ha resultado un año positivo con una reducción del 86% de la superficie forestal afectada con respecto al año anterior. También ha sido el ejercicio con menos incendios registrados desde 1983, que han disminuido un 45%. En el ámbito marino y costero, mejora la calidad de las aguas de baño: en 2018 se ha registrado un aumento del 1,75% de los puntos de muestreo que presentan una calidad “excelente”, siguiendo con la tendencia positiva observada desde 2014.




Por otra parte, destaca el dato de presencia de plásticos en las basuras marinas muestreadas entre 2013 y 2018: un 71,5% de las basuras analizadas correspondían a este material, mientras que el 11,2% eran papel y cartón y el 6,6% correspondía con residuos higiénico-sanitarios. Sin embargo, esta cifra también refleja la mejora de los sistemas de medición de basuras marinas, que ya no solo analizan los areneros, sino también los fondos marinos. No obstante, ya se han aprobado Estrategias Marinas con Programas de Medidas que incluyen acciones para mejorar la problemática de este tipo de residuos.

Menos nitratos en el suelo

Con respecto a la contaminación por nitratos en aguas subterráneas, los datos muestran que en nueve demarcaciones ha disminuido, con respecto a 2017, el número de estaciones con valores medios por encima de 50 mg/l, mientras que en siete demarcaciones este valor ha aumentado.

Las tasas de reciclado y valorización de residuos de envases se mantienen por encima de los objetivos previstos. En 2017, la incineración con recuperación de energía representó el 13% del destino de los residuos, acercándose al valor del 15 % previsto en el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos. La generación de residuos por habitante en España se redujo un 0,22 % en 2017. También aumenta la generación de electricidad procedente de fuentes renovables, con un incremento del 18,6% con respecto a 2017, ascendiendo a 100.314 GWh, según datos de Red Eléctrica de España.