de Andana

Después de pasar un largo verano, variado e intenso, para poder dedicar mi tiempo sin pensar en el futuro, disfruté intensamente de algún que otro viaje. Me sirvió para descansar mentalmente y volver a retomar mi siguiente etapa y en consecuencia, mis decisiones.



Aprender a volar y tomar decisiones

Ahora tocaba seguir aprendiendo, pero poniendo el foco en lo que realmente iba a definir mi futuro profesional: emprender o buscar trabajo. Para eso, me apunté de nuevo a otro curso para mejorar mi inglés.
Infografía: Las Constituciones más antiguas del mundo | Statista Más infografías en Statista
Me centré muy a fondo en las franquicias digitales, como premisa tenía claro que los gastos debían ser mínimos. Por ello, nada de locales y el coste máximo tendría que ser menos de 6.000 €. Finalmente decidí que sería Low Cost. No hay muchas con estas características, pero con paciencia se encuentran.


Mi nueva vida: la franquicia digital

Hoy en día, hay muchísimas franquicias, aunque tras muchos meses de investigación puedo confirmar que gran parte de ellas no están dadas de alta como franquicias. Eso no significa que no se pueda emprender con ellas, únicamente hay que tener claro: el sector, los años de antigüedad, el número de franquiciados, la valoración de los mismos… También se deben pedir cuentas o balances de años anteriores. Y por último, hacer un diagnóstico de la rentabilidad en tu zona.

Yo estuve a punto de franquiciarme en una de Dropshoping y, tras hacer la valoración, no me decidí.

Crear una Start up

Me habían hablado de SECOT, un lugar para emprendedores donde además de impartir cursos gratuitos dirigidos a la creación de Startups, pequeñas empresas, autónomos o emprendimiento en general, también te ayudan en la preparación de tu proyecto con el plan de empresa.

Como no tenía claro si iba a emprender en una franquicia o por mi cuenta, decidí empezar por cursos que me ayudaran con el Marketing digital, primero para dar continuidad a mis cursos anteriores y segundo para ayudarme a nivel profesional, tanto si emprendía como si no.

La aventura de aprender de todo

Empecé por un curso de Social Media que me ayudó a sacar partido de las Redes Sociales desde un aspecto profesional. Para ponerlo en práctica, decidí ayudar a dos pequeños negocios, haciendo publicaciones semanales e intentando sacar rendimiento del potencial que pueden aportar las RRSS.


Paralelamente, durante esos meses y aprovechando mis talleres en Apple, me puse al día con la fotografía y el vídeo pues siempre me ha gustado mucho. Gracias a una amiga diseñadora que siempre me ha instruido sobre estos temas y dada la circunstancia de algún que otro cumpleaños importante, me inicié con un par de vídeos que me curtieron bastante. Pude aprender mucho y a día de hoy me ha servido para enlazar más sobre el marketing digital; también hago algún que otro montaje cuando lo requiere la ocasión.

Emprender con la ayuda de SECOT

Sin decidirme por ningún proyecto pero con la idea de franquiciarme, en SECOT, hice un extenso taller del Plan de Empresa. Allí conocí a personas muy diferentes y con grandes ideas que me enriquecieron muchísimo. El objetivo del curso era poner en práctica tu idea de negocio con las herramientas del Plan.

Ese curso me ayudó a ver claro que las franquicias diagnosticadas hasta ese momento no me encajaban del todo. Por lo tanto, no iba a hacer un plan de empresa en algo que no me convencía.

Franquicia - ¿pero qué?

Después de ese curso algo cambió en mí… Me motivó tanto conocer esas personas con tantas inquietudes y tantas ganas de hacer lo que realmente les gusta, además de las herramientas y el apoyo que hay hoy en día, que la idea de emprender fue casi casi decisiva. Además, dadas las circunstancias y la dificultad para encontrar empleo, quería intentarlo. Con esa decisión, pondría en práctica una estrategia muy simple:

Idear y planificar mi proyecto durante el próximo año…

Indiferentemente de los intereses políticos y sociales que pueda haber en que crezca el emprendimiento y si cabe, mucho más el femenino, creo que gracias a esta circunstancia, siento que debería aprovecharlo.

A día de hoy, sigo ayudando a dos pequeños negocios a alimentar las redes sociales. Tengo entre manos un proyecto propio de servicios, dirigido principalmente a ayudar a personas que no tienen tiempo. Sigo intentando mejorar mi inglés porque me gusta, además de ser un reto personal. Mientras tanto, sigo aprendiendo y buscando y espero no dejar de hacerlo nunca.



¡¡¡Gracias por haber participado en la lectura de esta historia!!!!

Por supuesto, gracias a Guía del Trabajo que me ha dado la oportunidad de escribir un relato actual, una historia de tantas, que me gustaría aportara, ayudara y sirviera para motivar a las personas que están en una situación laboral complicada, dar esperanzas y animarles a poner en práctica un sueño, un proyecto, algo o lo que siempre han querido. Actualmente existen ayudas, apoyo y herramientas gratuitas y poco costosas de mucho valor.

El aprendizaje es un regalo. Incluso cuando el dolor es tu maestro.

¡¡¡¡Nos vemos en algún capítulo del mundo!!!