La brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas persiste desde hace años en todo el mundo. En España la precariedad del sector de la investigación, que afecta tanto a mujeres como a hombres, y el famoso techo de cristal son los principales retos a los que se enfrenta la mujer en el sector científico y tecnológico. Con unas universidades en las que más de la mitad de sus estudiantes de doctorado son mujeres, apenas un 20 por ciento consigue trabajar como rectora, catedrática o directora de un centro de investigación.


Las profesiones científicas y tecnológicas se mueven en entornos altamente competitivos y, en nuestro país, encuentran también problemas de estabilidad laboral para lograr contratos largos o estables en el ámbito universitario y en los centros de investigación. Esta es la situación que denuncian algunas de nuestras científicas que se lamentan de la necesidad de “acumular muchos años de contratos cortos y de trotamundos para lograr méritos y conseguir una plaza estable”.

Despertar en las niñas la pasión por la ciencia

Ambas aluden también a la necesidad de romper desde la infancia con los roles tradicionales de género para fomentar desde edad temprana el interés por la investigación. En este sentido, recomiendan la puesta en marcha de talleres de ciencia en las escuelas así como la no segregación de juguetes por cuestión de género.Helios

Y, sobre todo, destacan la importancia de dar mayor visibilidad a las mujeres científicas, con ejemplos positivos. Para Noemí, el mejor ejemplo es el de la descubridora de la doble hélice del ADN. “Tengo una debilidad especial por Rosalind Franklin, que consiguió fotografiar esta estructura por primera vez y compartió con sus compañeros el hallazgo. Ellos lo publicaron y recibieron el Premio Nobel de Medicina. Ella cayó en el olvido”.




Ciencia en femenino contra el hambre

La desnutrición aguda severa mata cada año a 3,1 millones de niños y niñas menores de cinco años y con el trabajo de estas mujeres en el programa ICCM-Project la probabilidad de que estos niños atendidos abandonen el tratamiento se reduce drásticamente. La ciencia y la igualdad de género son imprescindibles para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y conseguir un mundo con Hambre Cero.