de Laura CARRETERO CALDERÓN

El principal problema de los estudiantes es que la mayoría de ellos estudian para aprobar y no para aprender.

¿Por qué ocurre esto? Bien, tras realizar unas encuestas a través de diversas redes sociales, he averiguado que esto pasa debido a las asignaturas. Normalmente, en la ESO posees diez materias, de las cuales no gustan más de dos.

Aprendemos las asignaturas equivocadas



Los alumnos están cansados de no lograr su objetivo de aprobar y esto es muy frustrante ya que, generalmente, los profesores valoran más la nota numérica que el esfuerzo personal. Además, se añade el agobio y la mala organización que tenemos los estudiantes actualmente, debido a los numerosos exámenes y deberes, las extraescolares, etc. A todo esto se suma la eliminación de los exámenes de recuperación del mes septiembre en este curso (2017-2018).

¿Qué significa esto?

Que ahora, para estudiar e intentar recuperar una asignatura pendiente posees dos semanas, dos semanas para memorizar una materia de mínimo doce temas, cuando antes tenías tres meses. Pero existen excepciones: los alumnos/as que aprueban todo a la primera y con nota, ni les afecta ni les importa el cambio, ya que ellos no se presentan a esas pruebas, cosa lógica también.



Estos factores hacen que los alumnos desesperen y pierdan las ganas, que se planteen abandonar, que se echen a llorar cada vez que reciben un suspenso, que no quieran acudir más a las clases, que se queden por la noche a estudiar y no rindan al día siguiente, que discutan con sus familiares debido a las calificaciones… La mayoría de los estudiantes se encuentran en esta situación, a lo mejor el problema ya no es nuestro.

Hay que promocionar formaciones profesionales

Las formaciones profesionales son estudios y aprendizajes encaminados a la inserción laboral. Las formaciones profesionales están en auge, actualmente existen 2.243 distintas.
Para acceder a una formación profesional no es necesario realizar los cursos de bachillerato, simplemente superar un examen de nivel.

Por este motivo, cada vez más estudiantes recurren a esta opción, para empezar a especializarse en algo que realmente les gusta. Adjunto una gráfica de cómo han ido creciendo las formaciones profesionales en los últimos años.

Hay que aprender técnicas de estudio

Para mejorar en los estudios, ya sean de primaria, de secundaria, de bachillerato o incluso de universidad, existen métodos de estudio muy útiles y sencillos. Por ejemplo, leer lo que se va a estudiar y subrayar con algún color llamativo lo más importante, realizar esquemas o apuntes para resumir la teoría y hacerla más visual, otra opción serían los mapas mentales. En caso de asignaturas como matemáticas, física y química, economía, etc. se recomienda hacer ejercicios prácticos para memorizar las posibles fórmulas que pueda haber.

Si los alumnos llevan a cabo estos consejos y los profesores comienzan a valorar más cosas a parte de la calificación numérica, conseguiremos evitar los problemas mencionados en el primer punto.