de Jan Goller

En el año 2019 la economía española sigue creciendo con un crecimiento del 2%  pero con una tendencia a la ralentización por el aumento de los riesgos, según el Informe Económico y Financiero de ESADE. Los principales riesgos son de tipo político, asociados al Brexit y a las negociaciones para el control del déficit público y la implementación de una mayor integración económica y financiera.

Un descenso en el ritmo de la creación de empleo

Una razón de esta ralentización del crecimiento de la economía española es el menor impulso del consumo y de la inversión empresarial debido a una mayor incertidumbre a escala global y europea.

Este menor crecimiento significará un

  • descenso en el ritmo de creación de empleo
  • necesario aumento del ahorro de las familias
  • freno al consumo privado en los próximos años.




El único papel de la moneda europea

Pero esta ralentización del crecimiento aún podría ser mayor si

  • los páises más endeudados no reducen su déficit público
  • o las economías alemana y holandesa no aplican políticas más expansivas,

explican los economistas. Recomiendan acelerar la integración económica y fiscal en la UE.

La supervivencia de la moneda única europea depende de ello.

Echando un vistazo al resto de Europa, lo llamativo es que hay por un lado un incremento cercano al 3% de las economías de los países del Este (especialmente en Chequia y Polonia). Y por otro lado destaca el estancamiento de Turquía, con un incremento de su PIB inferior al 0,5%, debido a la crisis financiera y de tipos de cambio del pasado verano.

Menos sincronización en la economía global

Aunque en 2019 la expansión económica será menos sincronizada, se mantiene a escala global. Entre las economías desarrolladas, cuya media de crecimiento los economistas sitúan en un 2% —y en un 1,5% a partir de 2020—, muchos países reducirán su crecimiento hasta su tasa de crecimiento potencial, como Japón (1,9%) o los países del núcleo de la Zona Euro, como Alemania y Francia. Gracias al efecto de la política fiscal expansiva los Estados Unidos crecerá un 2,5%. Otras economías que crecerán también por encima del potencial son Canadá, Australia, Suecia o Noruega.

En Latinoamérica, Brasil y México se consolidan con un crecimiento por encima del 2%, mientras que Chile y Colombia crecerán a un ritmo superior al 3,5% y Perú superará el 4%. Por el contrario, los expertos pronostican un crecimiento a Argentina del -1,6% y a Venezuela, que prolongará su grave recesión.

Adiós a la promesa para las emergentes

Las cifras de las economías emergentes y en vías de desarrollo de este año son muy similares a las de 2018.

  • India crecerá hasta el 7,4 % y
  • algunas economías del sureste asiático mantendrán este año un crecimiento algo superior al 5%, especialmente Indonesia, las Filipinas y Vietnam

Aunque durante 2019 van a ver cómo se empiezan a desvanecer las expectativas que existían de poder acercarse a los ingresos per cápita de las economías desarrolladas. Las entradas de capital a estas regiones se redujeron en 50.000 millones de dólares en 2018, circunstancia que implicó una salida neta de 20.000 millones. En este 2019 se espera una reducción adicional de 40.000 millones, que llevará a una salida neta de 10.000 millones.

China no crece tan rápido como estaba previsto

La economía china muestra una cierta tendencia a la ralentización (6%-6,5%). Los economistas advierten que la capacidad de respuesta arancelaria a la guerra comercial con Estados Unidos es limitada.



El gobierno chino ya ha reaccionado con medidas expansivas como con

  • normas más laxas para la gestión de los activos y de los productos financieros y para la concesión de crédito
  • la reducción de varios impuestos, incluido el de la renta y la ampliación en las deducciones de las empresas de sus gastos en I+D.

Estas medidas son útiles para mantener el crecimiento a corto plazo, dicen los profesores de ESADE. Pero es necesario tener en cuenta que contribuyen a frenar el ritmo de reducción de desequilibrios alcanzado durante este último año. Así que la consiguiente generación no tenga peligros a medio y a largo plazo.