Es normal en ciclos conyunturales que la economía después de un período de expansión se ralentice y crezca menos. Pero en delante se espera que el impulso fiscal por el nuevo gobierno provoque que haya más dinero para el consumo y así se estimule la demanda interna. Por un lado, una política monetaria algo más expansiva, evidente en un tipo de cambio del euro más depreciado que beneficiará a las comunidades autónomas con mayor grado de apertura (Aragón, Galicia, La Rioja, Murcia, y Navarra), o que mantienen todavía relativamente altos niveles de endeudamiento (Andalucía, Comunidad Valenciana).



Todo está en línea, salvo lo político

Mientras, España destaca a nivel empresarial por una nueva fase de innovación y digitalización liderando blockchain technology y poco a poco cambiando el modelo ecónomico de su país. Aunque es debido más a las inversiones extranjeras y nacionales que a una política consensuada a nivel industrial o en asuntos de investigación. A nivel político, España sigue siendo un caos con posibles nuevas elecciones en Cataluña y en Madrid y un líder de la oposicion conservadora bajo sospecha firme de haber falsificado un título de Master.

“De cara a la segunda mitad del año, esperamos que el impulso fiscal y el mantenimiento de los bajos tipos de interés continúen favoreciendo al mantenimiento de la demanda interna”, ha explicado Miguel Cardoso, economista jefe de España de BBVA Research. Sin embargo los riesgos, especialmente los procedentes del entorno global, se incrementan. El aumento del precio del petróleo (con especial impacto en Canarias y Cantabria), el efecto de una política monetaria algo más restrictiva en Estados Unidos o la incertidumbre económica en el entorno de la UEM (Unión Europea Monetaria) podrían marcar los próximos meses.



Desaceleración del sector turístico

Otro de los riesgos del escenario económico español es la posible desaceleración del turismo. A pesar de que los datos de afluencia de visitantes continúan siendo positivos, se ha observado una desaceleración en las pernoctaciones hoteleras. Algo que sucede, según BBVA Research, en un contexto de corrección de los precios hoteleros, lo que provoca un ajuste en los márgenes del sector, sobre todo en Cataluña.

El resurgimiento de destinos alternativos, el encarecimiento del transporte (algo relevante en Canarias) o los distintos eventos que han afectado al sector (como los atentados terroristas del pasado verano o la incertidumbre política) explican esta desaceleración del sector. Aquellas comunidades, como la Comunitat Valenciana o Andalucía, donde el turismo nacional tiene un peso relevante, podrían verse menos afectadas gracias al mantenimiento de la demanda interna.

Todo parece bien salvo...

Así, en 2019 se espera un crecimiento homogéneo de las comunidades autónomas, donde Galicia liderará el crecimiento del PIB (2,8%), tres décimas por encima de la media nacional. También destacaría el comportamiento de Andalucía, Madrid, Navarra, País Vasco y la Comunitat Valenciana, que crecerían un 2,7%.