La economia compartida tiene cada vez más éxito. La gente, sobre todo en España y para la sorpresa de muchos, no tiene tantos problemas en compartir cosas para ahorrar dinero teniendo al mismo tiempo más opciones. Hemos hablado con tres personas que viven de esta nueva cultura de consumo o saben de esto mucho: Timo Buetefisch, CEO de Cooltra, Mar Alarcón, CEO de SocialCar y Antoni Paz, CEO de KIM.




¿Cómo se define la economía compartida y qué impacto tiene?

KIM

Se trata de un complejo fenómeno que ha destruido modelos empresariales y que ha cambiado nuestra forma de consumir y la forma de trabajar de muchas personas. La definición de economía compartida o consumo colaborativo es una tendencia de mercado y un nuevo modelo de consumo basado en el intercambio de bienes y servicios que permanecían ociosos o infrautilizados.

Los recursos infrautilizados u ociosos pueden ser casas, asientos vacíos en coches, coches, habilidades, patrimonio, ideas, pensamientos o tiempo mediante un sistema de redes y mercados. Este movimiento está facilitado por la tecnología móvil pudiendo ver a tiempo real en un teléfono los bienes y servicios que están a disposición.




La novedad radica precisamente en el hecho de que actualmente la tecnología permite múltiples y universales contactos, a una velocidad extraordinaria, con una infraestructura de costes y de organización muy disminuida respecto a los modelos de negocio más tradicionales. La economía colaborativa provoca, por ejemplo, que empresas que no tienen ningún alojamiento en propiedad se conviertan en el principal grupo de alojamiento del mundo mediante aplicaciones o plataformas tecnológicas que ponen en contacto ofertas de bienes y servicios de particulares con demandas de otros particulares.




En cualquier caso, en mi opinión es conveniente distinguir la economía colaborativa de las plataformas tecnológicas que sustentan el modelo de negocio actualmente. La tecnología ha facilitado el desarrollo del concepto y la coyuntura económica de crisis en los últimos años ha disparado su uso generalizado. Pese a ello, la economía compartida está inspirada en valores de gratuidad, de compartir y de ayuda mutua y puede producirse en internet (on line) o fuera de ella (offline), de forma masiva o en nuestras comunidades de vecinos compartiendo herramientas y elementos comunes.

¿Qué países son especialmente avanzados en este campo?

COOLTRA

Europa es una gran referencia en términos de innovación y aceptación de esta nueva economía; Francia, Portugal o España son claros ejemplos de cómo la sociedad ha integrado estos nuevos servicios.

¿Qué ventajas hay en este tipo de sistema?

SOCIALCAR

Para hablar de economía colaborativa, hay que tener en cuenta que partimos de un fenómeno totalmente nuevo con una definición muy reciente. La economía colaborativa abarca muchas industrias distintas y de distinta forma. Aunque lo que no podemos negar es el impacto positivo o los beneficios que ésta genera en nuestro entorno.

En el caso de Socialcar.com, ofrecemos un ingreso extra a muchas familias que pasan a alquilar su segundo activo más relevante y costoso. Asímismo, estamos racionalizando nuestro comportamiento respecto a la propiedad de las cosas dando paso al acceso al uso. Lo que está claro es el impacto positivo en el medioambiente que supone a menos coches, menos emisiones, más espacio.




¿Cómo cambia la democracia con este sistema?

KIM

Como señalábamos anteriormente, la economía colaborativa trasciende a los modelos de negocio actuales y desde mi punto de vista afectará profundamente a la sociedad del futuro si entendemos la economía colaborativa como algo más que compartir “cosas” y la entendemos como un sistema para compartir experiencias, ideas, pensamientos o conocimiento.

En ese sentido, los modelos actuales de economía compartida son de un propietario que obtiene los beneficios de las transacciones. Pero, ¿qué ocurriría si los que proveen el servicio de la plataforma fueran también los propietarios? Probablemente se produciría una redistribución real del poder.

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Es un nuevo paradigma de redistribución de poder que recompensa al usuario en la medida que comparte y también puede proveer nuevas oportunidades a la sociedad democratizando el uso de bienes y servicios.

Al no poseer, sino compartir, la cantidad de bienes a los que tenemos acceso se multiplican y las oportunidades que se abren son muchas, y en los próximos años modificarán aún más nuestra forma de consumir, relacionarnos o trabajar.

¿Qué puestos de trabajo se pueden crear?

COOLTRA 

La economía colaborativa, como cualquier economía nueva, puede aportar nuevas oportunidades laborales al mercado. En nuestro caso, en Ecooltra ya empleamos a mecánicos, a swapers (que son los que cambian las baterías eléctricas), a un equipo de atención al cliente…

¿Representa la economía compartida el capitalismo?

COOLTRA

La economía colaborativa empodera a las personas. Gracias a la variedad de plataformas, la gente puede producir, ofrecer e intercambiar servicios o activos con otras personas siendo a la vez consumidores. Etiquetar la economía colaborativa de capitalismo dependerá de la escala de la actividad de cada uno, en este tema muchos países han legislado estableciendo límites cuantitativos a la actividad personal.

¿Qué papel juega España en este tipo de economía?

COOLTRA

Operamos en España desde hace 10 años y por ello podemos decir que es un país donde la gente tiene muchas ganas de compartir lo suyo y lo de otros. Un reciente estudio de la CNMV apunta que el 30% de la población española usó alguna de las plataformas de economía colaborativa el pasado año.

¿De dónde viene este movimiento?

KIM

La economía colaborativa o consumo compartido no es una idea nueva, no es una idea del siglo XXI; todas las sociedades humanas han compartido. El origen del concepto de economía colaborativa es reciente y se empezó a popularizar entre 2010 y 2011 gracias entre otros a Rachel Botsman y artículos en prensa como en The Times Magazine donde se apuntaba que el consumo colaborativo era una de las 10 ideas que cambiarían el mundo.

Anteriormente, en la década de 1990, ya hubo empresas pioneras que empezaron a ofrecer servicios mediante modelos de plataforma, convirtiéndose en los pioneros actuales de compartir alojamiento o transporte.

A partir de 2008, la coyuntura económica mundial hace que la economía colaborativa se convierta en una salida a la crisis del sistema económico. A la crisis económica, le ayuda el desarrollo masivo de internet, telefonía móvil y redes sociales. Todo esto y el liderazgo de los emprendedores tecnológicos hacen que acaben sucediéndose desde entonces las iniciativas que cubren los más variados nichos económicos, modelos de organización y actividades.




¿Cómo será el futuro en este campo?

SOCIALCAR

Lo que está claro es que las plataformas que empoderan a las personas continuarán creciendo ya que nos gustan, las usamos y aceptamos este nuevo comportamiento como nuestro. Los servicios colaborativos ya están aprobados como algo más transparente, eficiente y cómodo. Este fenómeno está impactando y reformulándolo todo, desde la industria tradicional hasta la legislación. Ambas formas de consumir, la tradicional y la colaborativa, deben coexistir en armonía en tanto ambas nos ofrecen buenas opciones.

Los entrevistados

Timo Buetefisch, nacido en Alemania hace 43 años es un ex consultor y alumno de MBA de IESE, afincado en la capital de Cataluña desde hace más de 14 años. Anteriormente vivió en Alemania, París, Buenos Aires, Grecia o Suiza, lo que ha forjado en él un carácter cosmopolita y abierto.

Mar Alarcón fundadora y CEO de SocialCar, la primera plataforma en España de alquiler de vehículos entre particulares. Referente en economía colaborativa, movilidad sostenible y legalidad, es licenciada en Derecho y PDD por IESE.

Apoya el ecosistema emprendedor tecnológico y digital del país como miembro de la junta directiva de ADigital, Barcelona Tech City, Sharing España y AED.

Antoni Paz  es Director Ejecutivo de Knowledge Innovation Market (KIM). Es licenciado en Ingeniería en Industrias Agrarias y Alimentarias por la Universidad Politécnica de Catalunya, así como en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Barcelona, y ha cursado un MBA en EADA (Escuela de Alta Dirección y Administración).