Comprueba . Nivel de estrés. Preguntas y respuestas. Tiempo y burn outde Stefanie Claudia Müller

Distracciones hay muchas; el móvil es la más grande con todos sus apps y chats. Muchos jefes reaccionan de modo muy estricto cuando ven a sus empleados jugar con su teléfono en horario de trabajo. Según un estudio americano, la distracción tiene que ver con el aburrimiento. También el ruido: los compañeros o la música nos pueden distraer en cualquier momento durante nuestro trabajo. Y es que la razón de por qué a veces perdemos la concentración tan fácilmente es muy sencilla: porque estamos aburridos. No nos gusta lo que hacemos y buscamos una vía de escape.

Son disciplina y concentración no son dones

Un estudio de EEUU del “Journal of Experimental Psychology” revela que la disciplina y la concentración no son un talento, sino un interés personal. Todos nos podemos concentrar si nos gusta lo que hacemos. No es como siempre se ha pensado, que el grado de dificultad hace que nos distraigamos. Lo más difícil es la tarea y lo más fácil perder la concentración.

Dos psicólogos, Simona Buetti y Alejandro Lleras de la Universidad de Illinois, han realizado experimentos sobre el estado de la concentración absoluta. El resultado de sus pruebas: lo más fácil era la tarea matemática que había que solucionar, lo más fácil que el participante se distrajera con el ruido de fondo y las imágenes en la pantalla. Hasta ahora se pensaba lo contrario: lo más difícil es la tarea, lo más fácil la distracción.

Concentración: es nuestra responsabilidad

Es muy fácil culpar a otros cuando perdemos la concentración. Decimos a nuestros hijos que apaguen la música, al compañero que hable más bajito o nos metemos con el vecino, pero si queremos concentrarnos, es posible hacerlo en cualquier situación. Tan solo tenemos que encontrar algo que nos guste hacer. Las personas que se distraen fácilmente, también se aburren fácilmente; normalmente son personas muy inteligentes y en alerta, y necesitan un reto para poder concentrarse del todo. En la infancia, en la mayoría de los casos se trata de malos estudiantes, pero una vez que han encontrado lo suyo, aquello que les apasiona, pueden llegar a alcanzar niveles muy altos de profesionalidad.