En España, emprenden en proporción más mujeres que en Alemania y también hay más mujeres ocupando puestos de responsabilidad. Hablamos con una de ellas que no es española pero considera España como su hogar. Kerstin Krause es diseñadora de moda. Sus clientes están sobre todo en otros países, pero ella prefiere estar en Madrid, donde ha podido tener hijos y una carrera profesional al mismo tiempo. Nos cuenta cómo lo ha logrado.




¿Es España el centro de moda de Europa?

Sí, si pensamos en la moda rápida como Zara, Mango y Desigual y no si nos referimos a la moda de lujo que marca tendencia como Chanel, Valentino, Gucci, Prada, Fendi etc.. Aunque Madrid forma parte de la pasarela Mercedes Benz, no ha podido atraer marcas exitosas internacionalmente. Su marca más prometedora, Del Pozo, se unió a las pasarelas de Nueva York y Londres. Loewe presenta sus colecciones en París. La marca Balenciaga es de origen español, pero ahora está en manos de Jacques Bogart S.A.

Pero se puede decir que España es un país productor de moda. Muchas marcas regresan su producción a España y Portugal por la cercanía y la buena calidad, especialmente en el sector de la marroquinería.

¿Qué impacto ha tenido el éxito de Inditex en este sector?

El impacto de Inditex es inmenso. Sus productos son la primera elección para la consumidora española. Aunque tampoco se puede negar el éxito mundial que han tenido las marcas Inditex. Las tiendas están bien diseñadas y situadas en las mejores ubicaciones de las ciudades. La experiencia es agradable y la oferta de moda actual y accessible es muy grande.

En sus comienzos, Inditex creó mucho empleo en España y en Portugal pero con el tiempo trasladó una gran parte de sus producciones a Asia y causó cierres de pequeñas fábricas que trabajaron exclusivamente para Inditex.

¿Ha roto Inditex los márgenes en el sector?

Se tienen que diferenciar los distintos modelos de negocio en el ámbito textil. Las empresas como Inditex, Mango, etc. que tienen un producto económico venden directamente a su público. Ellos invierten en una red de distribución amplia y en campañas de marketing extensas. Así se aseguran un acceso al mercado y pueden aumentar la candidad de prendas por modelo producido.

El margen por prenda es poco pero multiplicado por la cantidad da los resultados. También a la hora de comprar los sumistros pueden negociar mejores precios. Otras empresas que no invierten en su propia red de tiendas tienen que ir de mano de intermediarios, las tiendas multimarca. El precio de una prenda allí aumenta por las cantidades menores en produccción y el gasto de la tienda.

Son dos conceptos diferentes. El consumidor debe estar más informado al respecto de cómo se componen los precios y a esta base haría sus elecciones según le parece.

¿Cómo te ha impactado como diseñadora la moda rápida?

El desarollo de una buena prenda cuesta tiempo y dinero, al igual que en otras industrias, donde producir el primer prototipo de algo tiene su arte. Se necesitan buenas ideas, artesanos y profesionales con altas capacidades. Es más facil copiar algo que ya existe. En la moda siempre se ha copiado o inspirado. Yo confío en la consumidora que toma sus decisiones. Hay mercado para todos. Personalmente me encanta desarollar los diseños y patrones en nuestro taller con moulages. Es un método muy artesanal.

¿Por qué has decidido crear tu taller en España?

He decidido vivir en España por asuntos familares, pero me encantó de Madrid que hace 15 años aún quedaban restos de la industria de alta costura. He trabajado con una generación de sastres y bordadores de otra época que lamentablemente ya se está terminando. Aprender estas técnicas se tarda años, a veces generaciones. En países como Alemania o Inglaterra, se valora otra vez la artesanía y la gente joven quiere aprender por pasión. Creo que en España tampoco falta mucho tiempo para ver un renacimiento. Crear algo con nuestras propias manos es muy satisfactorio para nosotros.



¿Cómo lo has financiado?

Mi primera colección bajo mi firma la financié con ahorros familiares. Desde entonces, estoy reinvirtiendo siempre para hacer crecer mi empresa. Aparte estoy dando servicios como diseñadora también a otros clientes, por ejemplo he diseñado una línea infantil para una marca de Nueva York durante los últimos 4 años.

No tengo inversores externos. Mi meta es hacer mi negocio rentable con las ventas, por eso voy poco a poco. Hoy en día, se tarda de promedio 10 años para llegar al break-even.

¿Cuántas personas trabajan para ti?

Por ahora he trabajado con agentes libres a base de proyectos. Ellos suman un equipo muy grande de patronistas, costureras, bordadores, estilistas, fotógrafos, modelos, diseñadores gráficos, imprentas, vendedores y agentes de comunicación. A partir de agosto voy emplear a 4 personas fijas.

¿Quíenes son tus clientes?

Mi perfil de clienta es una mujer ejecutiva moderna con mucha exposición pública que asista a conferencias y eventos profesionales y se le exija una vestimienta formal pero cómoda. Se ha formado mucho y es muy trabajadora. Es importante vestirla de tal forma que se sienta bien en su piel y se puede enfocar en su mensaje.

¿Dónde están tus mercados?

En este momento me he enfocado mucho en los mercados de Alemania, Austria, Suiza y Estados Unidos. En Madrid tengo desde hace años mis fieles clientas.

Como he mencionado antes, al desarollar mis diseños propios, utilizar telas de calidad y producir en pequeñas cantidades, no se puede competir con unos precios Low Cost. Por eso ahora estoy en mercados donde las mujeres profesionales ya han conseguido sueldos sustanciales.

¿Qué formación tienes?

Tuve el lujo de estudiar en el Fashion Institute of Technology en Nueva York. Esta Universidad se ha creado con el propósito de formar profesionales para la industria textil americana, situada en el centro del distrito de moda en la séptima avenida.

Respirábamos moda día y noche. En los clubs de esta gran ciudad que nunca duerme se veían las nuevas tendencias. Fue la época del desarrollo de Soho y la emergencia de diseñadores como Marc Jacobs, Helmut Lang, Calvin Klein y Donna Karan. También mis estancias con Geoffrey Been, Mary Mc Fadden y Rubin Chapelle me dieron mucha formación.

¿Cómo es este mundo para una mujer?

Yo me siento muy afortunada de trabajar en este sector. Somos predominantemente mujeres. Tengo muchos ídolos femeninos, por ejemplo Carolina Herrera. Ella supo tener éxito en la moda sin renunciar a una familia. He visto mujeres de un origen humilde avanzar en la moda y llegar lejos. A veces nos falta autoestima pero es una industria que da mucha satisfacción.



¿Qué hay que saber antes de entrar en este mundo?

Para ser diseñadora de moda hay que saber mucho y nunca terminas de aprender. Yo siempre me comparo con un conductor de orquestra. A la mejor no sabemos tocar todos los instrumentos a la perfección, pero tenemos que tener la visión de cómo debe sonar la música y en qué momento se debe de tocar cada instrumento.

A parte de tener conocimientos básicos en patronaje y costura, se tiene que estudiar historia, arte, tener conocimiento de telas y entender los mercados. En este mundo digital, tenemos que ser fluidos y saber idiomas también viene bien.

¿Es el posible machismo diferente en cada país?

Sinceramente no lo clavaría al país, mas bien a la estratosfera social. En países pobres y en grupos sociales con pocos ingresos, la mujer es la más oprimida. La raíz es una falta de formación. Por eso he dicho antes que he visto mujeres avanzar simplemente por el hecho de que tenían un talento y se les daba bien la costura. Ser dueña de una máquina de coser puede significar muchísimo para el futuro de estas mujeres y para sus hijos.



Aquí en Europa hemos avanzado mucho pero seguimos con mucho trabajo por adelante. Es importante comunicar a nuestras niñas y niños que la educación es un privilegio y que aprovechen cada minuto en el colegio y en las universidades. Hace 4 años he empezado a dar un seminario en la Universidad Villanueva y me encanta trabajar con los estudiantes.

Es allí donde se borran los comportamientos machistas. En mi ámbito familiar estoy rodeada de hombres modernos y cooperativos. Mi padre incluso cosía los estores de la casa. Mi hermano, mi marido y mis dos hijos me han apoyado siempre en mi deseo de emprender un negocio.

¿Qué recomendaciones tienes para jóvenes diseñadores?

Les recomiendo tener mucha paciencia y trabajar con gusto. Es importante interesarse por muchas cosas. El cerebro necesita combustible. Cuantos más impulsos y estímulos, más puede salir. La creatividad no es un momento de inspiración divina. Las mejores ideas salen cuando estamos jugando, probando y con los manos en la masa.

¿Se paga bien en este mundo?

No es el sector con los sueldos más abundantes, pero se puede ganar bien con una buena formación.

¿Qué tipo de contratos hay?

Se trabaja mucho por cuenta propia. Es muy común subcontratar por proyecto. A parte de eso, hay todo tipo de contratos.

¿Qué tipo de perfiles de trabajo hay a parte de ser diseñadora?

El público no conoce las mil posibilidades de trabajar en el sector de la moda. Hasta hay abogados que están especializados en este sector. Hay muchas carreras técnicas para el desarrollo y producción de telas y prendas, carreras en compras, en ventas, en marketing y en comunicación de moda. En la industria de moda se mueven alrededor de 500.000 millones de euro mundialmente y se espera para el año 2023 un incremento a unos 770.000 millones de euros aproximadamente.

¿Dónde es el mejor sitio para aprender de este mundo?

La mejor forma de aprender es en la práctica. Recomiendo conocer diferentes empresas y sectores. Por ejemplo, durante mis estudios trabajé en las ferias de moda ayudando a otras marcas, vendí en una tienda de una diseñadora, hice varias prácticas y trabajos por free lance antes de graduar y tener un trabajo fijo.

La universidad es un lugar fabuloso para ser creativa y estar con gente con tu misma pasión. Hablas el misma idioma y se hacen amistades para toda la vida. Yo sigo en contacto con muchas de mis compañeras, aunque estemos cada una en un rincón del mundo.

¿Qué importancia tienen las prácticas?

Las prácticas tienen mucha importancia. Aparte de adquirir conocimientos, se hacen relaciones personales. En un futuro pueden ser importantes para un trabajo. Cuanto más relacionado está un diseñador con proveedores y fábricas, mejor. El trato personal es importante en esta industria y les recomiendo a mis estudiantes que siempre guarden las formas y sean amables porque nunca se sabe ...

¿Qué escuelas son las mejores?

  • Royal College of Art, Londres
  • Istituto Marangoni, Milán
  • Polimoda, Florencia
  • Ecole de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne, Paris
  • Hochschule der Künste, Berlin