de Ruth Ardyla

Stefanie Claudia Müller ha escrito un cuento para niños, aunque también es para adultos porque el tema central nos interesa a todos. Claudia, ese segundo nombre que nunca usa, ha creado un ángel de la guarda llamado Claudio. Y tiene como protagonista a un niño que se llama Tom Müller, como su hermano, Thomas. Leyendo este cuento, busco en cada línea resquicios de su propia vida que se cuelan en la historia y que cuentan también sobre ella misma.





El poder de la amistad

Es curioso. Yo conozco a Stefanie en su etapa adulta. Esta periodista, experta en economía, mujer decidida, emprendedora, valiente, tierna y sorprendente, no solo acaba de publicar una magnífica tesis doctoral hace relativamente poco, resulta que también escribe cuentos. Además un clásico naif, tierno y entrañable. Un cuento para contar en voz alta antes de dormir.

Descubrir el niño que hay en ti

Yo, que conozco y quiero a la Stefie de hoy, he sentido la nostalgia y el regusto de querer conocer a la Stefie de 10 años, la de las peleas de almohadas, las aventuras en bici, los bailes bajo la lluvia y los juegos de preguntas con respuestas complicadas. Durante el tiempo que ha durado la lectura del cuento, he deseado haber sido su amiga de la niñez.



Aceptar lo diferente

Tengo entre mis manos un cuento que habla sobre almas buenas, sobre por qué las diferencias son importantes, sobre las bondades del juego y la compañía, sobre la necesidad de amor, sobre la bondad y la divinidad. Pero sobre todo y ante todo es un canto a la amistad.

Sin embargo, no me desvío. El libro se titula "El pequeño angel de la guarda" y va sobre ángeles. Y qué os puedo decir... El mío ha tenido un trabajo de lo más intenso en los últimos 48 años. Creo que nunca le estaré suficientemente agradecida.