Comportamiento entre compañeros: lo que peor sienta. idiota, imbecileStefanie Claudia Müller, Madrid

José Antonio Sánchez (nombre cambiado) ya no se daba cuenta que bebía todos los días sobre la cuenta y ya durante horario laboral. Tenía alcohol escondido en el cajón de su oficina y a mediodía consumía Gin Tonics y vino durante la comida a un nivel que volvía por la tarde medio borracho a su oficina. No solamente se incremento su factura de comidas, para sus empleados era algo que ya estaban acostumbrados. Como era el jefe provoco que cada vez tenía menos respeto hacia él, pero también menos vinculo con su trabajo.




¿Quién se atreve a decir algo al jefe? Pero no solamente el alcohol es el acompañante de algunos altos directivos que muchas veces como en el caso de Sánchez ni se dan cuenta que tienen un problema. Cannabis, cocaína y tranquilizadoras también son herramientas constantes de muchas mujeres y hombres para aguantar el estrés. En este contexto en los últimos años, las redes sociales son también objeto de polemica por sus efectos negativos y su componente adictivo en el bienestar psicológico de los usuarios.


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La falta de sueño constante debido a no poder desconectar nunca juntado con una mezcla de sustancias químicas afecta a largo plazo la salud mental. Grupo Triora, expertos en tratamiento de adicciones, alertan del impacto del cannabis que se ha convertido en la droga ilegal más extendida según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Mientras el cannabis se ha legalizado en muchos lugares del mundo y este sector se ha convertido en un el dorado de la inversión, el informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA) revela que España es el consumidor No.1 del cannabis en Europa, alcanzando los consumidores ya el 17,1% de la población hasta 35 años.



Cuando el estrés nos consume

Mientras el cannabis puede ayudar a aliviar dolores en pacientes, es conocido que en el rendimiento laboral o académico nos distrae y fatiga más bien. “Entre los riesgos más conocidos del consumo de cannabis se encuentra el síndrome apático-amotivacional, un tipo de depresión diferente a la habitual”, afirma Cosme Sanchís de Triora, “a la vez existe un riesgo muy alto de síntomas psicóticos”. También el juego como adicción es cada vez más extinguido entre directivos. Interesantes estudios sobre el coqueteo y el amor“Son adicciones silenciosas porque no se ven”, dice Marián García, coordinadora del Grupo de Trabajo sobre Adicciones del Colegio de Psicólogos de Madrid y alerta de que “la adicción es una enfermedad de la voluntad: la voluntad de poder desear una cosa libremente y de la voluntad de parar. Es una enfermedad mental”.

Las nuevas tecnologías y el uso de los móviles en cada momento aumentan las adiciones y trastornos psicológicos de todo tipo. Debido al mundo virtual también ha incrementado la dependencia al sexo que provoca también problemas a algunas personas que se escapan para poder satisfacer sus necesidades.

Sin salud mental no es posible rendir en el trabajo

La salud mental no solamente es importante para rendir bien en el trabajo, si no también para poder enfrentar retos que se nos presentan. “Es un hecho que cada vez aumenta el número de enfermos mentales en las sociedades modernas y en consecuencia también los suicidios”, advierte Mercedes Navío, coordinadora de la Oficina Regional de Salud Mental de la Comunidad de Madrid. Los más afectados son personas a media edad y no tanto jóvenes. Según Statista el país en Europa con más suicidios por 100.000 habitantes es Lituania (30%), mientras España está entre los países con menos suicidios (8%).

Al final de todos está Grecia con 5%, lo que es curioso siendo el país que más ha sufrido la crisis económica en Europa junto con Portugal. Así, parece que no hay relación directa entre crisis económica y depresión mental. Esto explica también que en muchos países ricos como Alemania ya hay más gente que se quita la vida de los que mueren en un accidente de tráfico.

España no invierte lo suficiente en tratamientos

La Comunidad de Madrid ha podido bajar gracias a un protocolo de coordinación de las emergencias de los hospitales públicos en los últimos años los intentos de suicidios en esta región, mientras Estados Unidos y Japón están ya entre los países con el numero de suicidios más altos en el mundo. María Fe Bravo, Jefa de Servicio de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Universitario La Paz, cree que la enorme presión laboral y social en estos países es uno de los causantes, igual como una vida más individualista comparado con los países latinos: “Pero es también porque se han cortado mucho las medidas para ayudar a personas con enfermedades mentales.”

En ciudades como Los Angeles y San Francisco el aumento de personas sintecho y con problemas mentales es preocupante: “Tenemos un gran problema de consumo de psicofármacos, ya en la edad infantil en EEUU. Pensamos que con química arreglamos todo, sin pensar en que algo en nuestra sociedad no funciona”, dice la enfermera americana Iain Hart, residente de San Francisco. La película más taquillera de la historia del cine “Joker” trata también este problema del sistema americano.

En EEUU la droga ya forma parte de la vida diara

Pero no solamente en EEUU falta dinero y consciencia para cuidar a personas con problemas de salud mental, también la inversión en salud mental en España es muy baja, aunque ya hay un 18% de la populación que sufre trastornos psicológicos, la inversión solamente supone el 5% del gasto sanitario total al año. Esto es mucho menos que la media europea, dónde se invierte cerca del 10%, según alertan los expertos en el simposio "Propuestas concretas para asegurar la calidad asistencial y la innovación en Salud Mental". Lo que falta en España, que por cierto es uno de los países que más psicofármacos consume en Europa, son sobre todo psiquiatras.

Pero para Fe Bravo falta también un debate abierto sobre trastornos mentales: “Tenemos que reconocer que son enfermos”. Si el entorno de José Antonio Sánchez reconocería sus problemas en lugar de ignorarles le enfrentaría con ello, no solamente se presentaría una solución para el sino también para su empresa que sufre una decadencia en los últimos debido a las decisiones irracionales que toma.

Fe Bravo recuerda en este contexto que personas con problemas mentales normalmente no buscan activamente ayuda: “Es nuestra responsabilidad como padres, amigos, vecinos, compañeros y profesores de detectar los problemas y de ayudar”.