EAE Business School (www.eae.es) ha publicado el estudio Empleabilidad de la población cualificada, en el que se analiza el empleo de los profesionales con estudios superiores en España, una población cualificada que ya representa 30% de la población española mayor de 16 años.

España no compensa a personas con cualificación

Según el estudio, la tasa de desempleo de la población con estudios superiores en España se mantiene estable por debajo de 9%, aunque sigue doblando la media de la Unión Europea (4,1%).
En cuanto a la diferencia entre hombres y mujeres, el estudio concluye que “a mayor cualificación, mayor tasa de ocupación de la mujer”. Mientras la tasa femenina de ocupación es un 1,5% menor en niveles de educación de estudios primarios o inacabados, el número de mujeres ocupadas supera al de hombres en población con estudios de primer ciclo de secundaria y de mujeres con educación superior (en este último caso, superándolos en 10 puntos porcentuales). Aun así, el porcentaje de desempleo entre mujeres con estudios superiores (9,96%) también superaba ligeramente al de hombres (7,57%).




Sin cualificación: todavía peor

España es el segundo país europeo con una brecha más significativa de desempleo entre trabajadores con estudios superiores e intermedios, con una diferencia de un 6,6% y solo superado por Grecia, con una diferencia del 7,6%. La población que carece de estudios sigue sufriendo una mayor tasa de paro, situándose a cierre de 2018 en un total de ambos sexos del 42,02%, siendo el de las mujeres de un 45,53% y de los hombres 40,05%. No obstante, al arranque de este año en ejercicio la tasa global ha descendido más de 5 puntos porcentuales, al 36,55%; siendo la masculina del 32,62% y la femenina del 42,47%. Entre la población cualificada, el número de estudiantes de Máster ha ido aumentando en los últimos años y ya supone una sexta parte de los inscritos en Grado. El 23,6% de estudiantes de máster lo hace en Madrid, el 19,36 % en Cataluña y el 11% en Andalucía.

Más trucos y trampas en España

A cierre del cuarto trimestre de 2018, la temporalidad se sitúa en el 26,9%, siendo superior a la de 2017 (26,7%) y a la de 2016 (26,5%). “Los contratos temporales siguen creciendo los últimos años, entre otros factores, por la legislación laboral aplicable y por el aumento de pequeñas y medianas empresas. En el último lustro han aumentado dos puntos y medio porcentuales”, apunta Magalí Riera, autora del estudio y profesora de EAE Business School. Entre la población femenina, la temporalidad alcanza la cota del 27,6%, cifra ligeramente superior al mismo trimestre del año anterior. Andalucía es la Comunidad Autónoma con un mayor porcentaje de contratos temporales, un 35,4%; seguida de Canarias y Extremadura (33,1%) y de Murcia (32,3%).

La jornada parcial en el sector privado triplica la del sector público, siendo en el último cuatrimestre de 2018 del 18,1% en el primer caso y del 6,9% en el segundo. En términos de género, un 4,3% de hombres que trabajaban en el sector público lo hacen en una jornada parcial, frente al 7,9% del sector privado. En el caso de las mujeres, los porcentajes son del 9% para el sector público y del 30,2% para el privado. Estos datos confirman que “en el sector público, las mujeres con jornada parcial duplican a los hombres, mientras que 3 de 4 asalariados con jornada parcial en el sector privado siguen siendo mujeres”, destaca Riera.




España no es buen destino para trabajar

En 2018, la tasa de desempleo media en la Unión Europea fue de 4,1%, menos de la mitad de la española. Según el estudio, este dato confirma que sigue duplicando la tasa de paro de la media de la Unión Europea, como sucedía en 2017, aunque ha descendido 4 puntos en los 4 últimos años. En términos de género, en la UE, la tasa de desempleo de la población cualificada femenina es un poco superior a la de desempleo de población cualificada masculina; en la media europea la variación es de 0,3 puntos porcentuales.

En España, en cambio, la diferencia se sitúa en un 1,2%.Un alto porcentaje de hombres y mujeres asalariados del sector público disfrutan de la jornada completa (95,7% y del 91%), siendo en cambio en el sector privado donde hay más diferencias (92,1% y del 69,8%, respectivamente). No obstante, el estudio indica que “no es tan habitual la jornada reducida en puesto en que se requiere una alta cualificación profesional y que implique la asunción de grandes responsabilidades por parte del trabajador”.