crisis de la mediana edad:  consejos para salir de la crisisCrisis de la mediana edad: entre los 35 y los 50, hombres y mujeres se aferran a los últimos vestigios de la juventud. Sin embargo, varios investigadores canadienses afirman que la crisis de la mediana edad es una mentira. Nosotros tenemos un par de ideas para aquellos que sí creen que han entrado de lleno en la crisis...

Crisis de los cuarenta: no existe

En los primeros tercios de su vida uno tiene un objetivo claro: el futuro. La infancia nos hace aptos para la escuela, la escuela para la universidad, la universidad para el mercado laboral. Y así sucesivamente. La vida tiene sentido -muy a menudo por lo menos- no es el ahora sino el mañana.

Y hoy que lo tenemos todo (trabajo, dinero, pareja, hijos), entramos en la crisis de los cuarenta, la crisis en la mediana edad. Ahora un nuevo estudio de la Universidad canadiense de Alberta afirma que todo eso es una tontería, que no existe algo así como una crisis de mediana edad. Al contrario, los psicólogos que han estudiado a 900 personas durante un período de 25 o 14 años en el que se entrevistaron con sus pacientes regularmente para investigar su percepción del paso del tiempo.

Resultado: A mayor edad hay más felicidad.

Si has caído presa de la crisis de la mediana, te proporcionamos algunas sugerencias sobre cómo acercarse a ella.

Crisis de la mediana edad: 7 soluciones para salir de la crisis

Aversión

20 ó 30 años en el mismo trabajo. Agotamiento, languidez,fácilmente odias tu trabajo. Ya has estado por allí, ya has hecho eso. Sin embargo, no hay otras salidas. Esto no es claramente el trabajo que querías hacer para toda la vida. Eso es un buen motivo para tener una crisis en toda regla.

Solución: un nuevo comienzo en la mediana edad es posible.
En el último año, los analistas estadounidenses han demostrado que el 38% de los fundadores de startups ya han superado los 40. No siempre son graduados universitarios, y gracias a su experiencia pueden abrirse nuevos caminos.

Miedo

El miedo al futuro, al cambio, a lo desconocido. Miedo a lo que será dentro de cinco años. El miedo es humano y es un desencadenante de las crisis de la mediana edad. Los psicólogos del desarrollo advierten que no hay que tener miedo a los cambios, así se aprende a hacer frente a los momentos de agitación.

Solución: El mercado laboral está cambiando, los modelos de negocios destruidos ya están creando otros nuevos. ¿Cómo esto podría afectar a su trabajo? Desafiar los nuevos escenarios de manera proactiva, para llegar a las soluciones. ¿Qué pasa si los padres están necesitados, los niños están fuera de casa? Los cambios de escenarios, las soluciones factibles y los planes posibles ayudan a reducir el miedo al futuro.

Impotencia

Todo se mueve y te dejas arrastrar pasivamente por la corriente. ¿Puedo seguir el ritmo? ¿Soy demasiado viejo para esto? ¿Hay una salida?

Solución: Toma - excepcionalmente - como ejemplo a Mark Zuckerberg. El fundador de Facebook se propone todos los años un nuevo reto personal. Leer dos libros al mes, aprender mandarín, conocer cada día a alguien nuevo: esta es la lista de retos que ha llevado a cabo en los últimos años. Este año, se ha propuesto crear un mayordomo artificial a la Jarvis de la película Iron Man. ¡Intenta proponerte nuevos retos!

Culpabilidad

Llevas una vida estable, que hoy día tiene un gran valor, pero si te paras en reflexionar sobre ella piensas que no has hecho lo suficiente. Te sientes culpable de no haber vivido tu sueño.

Solución: En Dinamarca se encuentran las personas más felices del mundo. Los daneses aprecian sus propios logros aprecian y se han dado cuenta de que la vida no es una película de Hollywood.

Pesimismo

A los 45 piensas que tiene lo mejor de tu vida ya ha pasado. Ahora la curva va hacia abajo, poco a poco. ¿Qué más puedes lograr ahora? Nada.

Solución: Shakespeare escribió sus obras maestras como Hamlet y Otelo en su plena madurez -entre los 35 y los 45- y que el promedio de vida era significativamente más corto que el de hoy. De todos modos los gerontólogos ya no creen que exista un límite de edad para la excelencia ya no son posibles. Incluso con 90 años todavía se puede aprender un nuevo idioma o permitirse un descubrimiento científico. Por lo tanto: la edad no previene el éxito.

Sobrecarga

El estrés, el trabajo, montañas de papel - no por nada la etapa entre los 30 y los 45 se llama hora de punta de la vida. El resultado de todo esto es que ya no se puede disfrutar de la vida y no quedan fuerzas al final de esta etapa -y justo antes de que comience la crisis.

Solución: Disminuir las actividades y tener algunos periodos de reposo -más fácil decirlo que hacerlo. Lo que se puede hacer concretamente para quitarse uno de encima la sobrecarga protegerse contra el famoso burnout es, por ejemplo, acudir a conferencias, leer, formarse, estar un día por semana.

Auto-aborrecimiento

Pensar demasiado en el acierto profesional, en lo que has logrado, en lo que has fracasado, sólo agranda tu grado de frustración.

Solución: el perfeccionismo es un espejismo. Ya sea en el trabajo o en casa, no es necesario llevar a cabo cada tarea a la perfección. La mediocridad no es mala. ¡Valora la mediocridad de vez en cuando!

de Silvia Mingarelli