Volker Schlöndorff es para muchos amadores del cine el creador de la "Blechtrommel". Pero el intelectual, que no quiere serlo, es mucho más. Ha dirigido más de 40 películas y también es autor de muchos guiones de cine: "Hoy el cine es algo diferente de hace 40 años. Hoy el drama más grande en las pelis es la familia, mientras nosotros nos hemos educado como cineastas en un mundo post-guerra con muchas inestabilidades y injusticias.

"Hacer cine es una droga para mi"

Schlöndorff, nacido en el 1939, pertenece a un cine que según él ya casi no existe, porque los tiempos han cambiado: "Antes, una película era como una obra de arte, se veía en pocas salas, no había streaming o vídeos. "Die Blechtrommel" (tambor de hojalata) es su película más conocida, basada en un libro de Günter Grass. La película, que es una de las pocas que ha tenido éxito internacional y masivo, tiene un profundidad que muchos de sus espectadores ni captan. "El título "Blechtrommel" viene de la propaganda Nazi. Hitler era como el tambor y usaba muchos tambores cuando entraba en las ciudades para dar discursos o celeberar los Nazis," dice Schlöndorff. Cineasta en los años 60 y 70 era según él un movimiento que tenía impacto y que influía y casi siempre era un mal negocio. Ahora es una profesión como calquier otra. Ya hay pocos artistas." Schlöndorff se formó en Ciencias Políticas y Económicas en la Soborna de París y en dirección en el Institut des Hautes Études Cinématographiques (IDHEC), su trayectoria cinematográfica se forjó como asistente al lado de grandes figuras de la Nouvelle Vague como Louis Malle, Jean Pierre Melville o Alain Resnais. De ellos aprendió algunas de las técnicas y narrativas que luego trasladó al que se bautizó como el nuevo cine alemán, junto a otras figuras reconocidas como Fassbinder o Herzog. Su particular estilo - desarrollado en una prolífica carrera tanto en el campo de la ficción como en el documental - y su compromiso político y social han sido motivos de peso en la elección de este Premio.

El realizador alemán es uno de los protagonistas del certamen "Madrid Film Festival 2017", al que se le ha dedicado un ciclo completo de 18 películas que incluyen su último estreno en España, Regreso a Montauk, su ópera prima El joven Törless, y, por supuesto, su título más reconocido El tambor de hojalata (la versión del director) con la que ganó un Óscar y una Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Schlöndorff es admirado en España

Este homenaje se suma al de la cineasta Manane Rodríguez que ha estado igualmente en la capital presentando algunos de los 10 títulos (7 largos y 3 cortometrajes, incluidos 3 documentales) de su trayectoria profesional hasta la fecha como Retrato de mujer con hombre al fondo, Memorias Rotas, Los pasos perdidos o Migas de Pan. Una vez más, el Festival de Cine de Madrid (FCM-PNR) sigue apostando por el cine de realizadores emergentes, aquel capaz de derribar muros por su temática y propuesta estética. Sin embargo, mira igualmente aquellas figuras consolidadas del cine que, en su día, rompieron barreras para acercar su legado y sabiduría a las nuevas generaciones. Por esa razón, Volker Schlöndorff recibe este año el Premio Mirada Internacional del 26 Festival de Cine de Madrid. Reconoce que "de España sé poco, pero aprecio mucho el trabajo que hace la Academia de Cine en Madrid." Todavía le falta por conocer el cine de la gran Isabel Coixet que puede parecer a algunos de sus pelis antiguos y qué tiene una opinión clara sobre el conflicto actual en Catalonia:

Nos están echando de Cataluña. Por mi cabeza ronda muchas veces la idea de irme. Si uno se va es porque le echan. Quizás lo único que de una manera infantil me frena es la satisfacción que le voy a dar a algunos. En este momento, hay mucha gente en un estado de angustia y tristeza muy profunda, en un estado de incertidumbre. Es muy difícil vivir así la vida cotidiana.

A Schlöndorff le fascina la actividad frenética que tienen los españoles para organizar festivales de cine y su admiración por los cineastas extranjeros: "Han hecho un trabajo enorme, para presentar 19 películas mías en este festival. De muchas ya no había copia." El FCM-PNR es el festival de cine más antiguo de Madrid y una cita imprescindible en la agenda cultural de la capital, congregando a un numeroso público (6.600 espectadores en 2015 y 7.600 en 2016) en salas de cine, escuelas audiovisuales y espacios culturales por toda la ciudad, personas inquietas e interesadas en el arte, la cultura y la experimentación, atraídos por los autores emergentes programados. Un público en continua renovación, realizadores y espectadores del mañana, juntos, porque... El cine derriba muros y queremos que vengas a descubrirlo. El Festival de Cine de Madrid no sería posible sin el apoyo de todas las instituciones, empresas y medios que se detallan a continuación.

Cine autocrítica y el humor de los alemanes

Schlöndorff es un hombre con un gran humor, un humor inteligente, es preciso y es capaz de ser irónico consigo mismo. Pero aun así no es capaz de hacer una película divertida o autocrítica sobre Alemania o sobre otro tema: "Creo que lo que me pasa le pasa a muchos alemanes. No podemos trasladar nuestro humor y capacidad de autocrítica al género del cine, diferente a los americanos." Dice que no puede cambiar como es, pero aunque el sector ha cambiado, el modelo de negocio y el etorno del cine para Schlöndorff sigue siendo la profesión mas guay que puede imaginar: "Es como una droga. Estar ahí en un lugar con los actores y dirigir el juego con la realidad."