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Según las leyendas, lo que atrae a los demás, lo que les da poder a los de abajo y hace que un manager se convierta en estrella, lo que les da un aura mágica y un brillo enorme a los seres humanos, lo que hace que los compañeros confíen el uno en el otro, lo que tienen en común los anhelos, esperanzas y deseos de otros y de esta manera iguala a fundadores de religiones, dictadores, ejecutivos financieros, estrategas del campo de guerra y hasta héroes de historietas, a lo que hace falta referirse cada vez que no se pueda explicar el éxito de un personaje brillante y que por eso mismo tiene fama de ser un acelerador mítico de carreras profesionales, todo esto sirve como descripción pero no como definición. Bueno, es el carisma...

Definición: Lo que hace destacar al carisma

Headhunter telefono skype - miedoLos seres humanos carismáticos son chamanes de la edad moderna. Tienen ese algo, ese don de maravillar a otros. Un privilegio que inmediatamente los lleva al centro de la atención. Para el sociólogo Max Weber eran las personas que – después del desencanto del mundo por las ciencias – encantan al mundo de nuevo con su magia. Según él el carisma era lo "excepcional, que está fuera de lo cotidiano, algo no alcanzable para cualquiera", lo que causa en otros "una entrega absoluta personal". Sin embargo, fueron teólogos cristianos - ya hace alrededor de dos milenios - los que implementaron el concepto del carisma como don de gracia. Era su manera de describir a las personas inspiradas por el Espíritu Santo y que disponían de una manera muy particular de sabiduría, compresión y fe.

Dentro del ámbito de la gerencia, el carisma es considerado más bien un atractivo especial, la parte misteriosa de un personaje que le da un aura casi mágico e irresistible. Un gran carisma conlleva popularidad. Por eso se les atribuye el carisma a muchos políticos.

  • John F. Kennedy
  • Barack Obama
  • Albert Rivera

Lo que llama la atención es que a Angela Merkel, por ejemplo, no se le considera carismática.

A pesar de todo tener carisma no convierte a nadie en superhéroe. Michael Pfau - profesor de psicología de la universidad de San Diego - está convencido de que sería más bien al contrario. Él está especializado en psicología política y se dedica profundamente a la investigación sobre el tema del carisma. Pfau dice:

La popularidad es lo contrario del carisma. Si usted ahora lo relaciona con un jefe, entonces aquel que sea el más querido probablemente no es el que motiva mejor a la gente. El jefe carismático es la persona más honrada y de la cual los empleados y colegas a menudo sienten mucho respeto. Esto también se refleja en el orgullo que sienten los empleados después de haber terminado trabajos con éxito para este jefe. De esta manera se dejan motivar.

Hay que advertir que la definición exacta de lo que es el carisma aún sigue siendo un misterio. Por lo menos – vaticinó una vez la revista de economía Fortune:"lo sientes cuando lo ves."
Aprender a tener carisma:

¿La personalidad es algo innato o se puede aprender?

Durante mucho tiempo se consideraba un hecho el que no se podía aprender a tener carisma. Uno lo tiene o no lo tiene. Pero eso es falso. EL carisma no es una característica innata sino una observación de otros. Las personas ajenas a nosotros deciden si lo tenemos o no.

Aún así, Kathryn Degnan de la universidad de Maryland piensa que muy pronto después del nacimiento se puede reconocer quien desarrollará más tarde una personalidad carismática y quien no. Para su estudio de largo plazo (PDF) examinó a 291 niños y niñas cada 5 años. Los resultados mostraron que los que ya eran más tímidos de muy jóvenes también lo eran cinco años más tarde – y al revés. Pero también sigue siendo cuestionado que el carisma – por partes – sería definido por los genes. Al menos la ciencia investigó el fenómeno mientras tanto más intensivamente y llegó a definir cinco características representativas de personas carismáticas:

  • La Inspiración que motiva
  • La Individualidad que impresiona
  • EL Intelecto que anima;
  • El Idealismo que calma. Y una expresión del cuerpo que a la vez aparece misteriosa y soberana.

Como ya sabrás, mucho de esto se puede aprender. De por sí es una buena noticia: todos llevamos algo de carisma adentro y se puede intensificar a través de un entrenamiento adecuado.

Por ejemplo: cuando las mujeres parpadean mucho para llamar la atención del hombre de su interés – en cuanto al carisma, parpadear mucho es muy malo. Es un así llamado gesto de docilidad. Mientras que la mirada firme – de forma más bien intensiva – tiene mucho más efecto.

Dicen que el actor Michael Caine habría practicado esta mirada para no tener que parpadear más durante filmaciones de primer plano, lo que habría potenciado su aura carismático enormemente. Las personas que saben controlar la frecuencia de su parpadeo ya pueden embargar a su público de manera bastante fácil.

Por otro lado, los carismáticos usan muchas imágenes al hablar. Por ejemplo cuando Loren Naidoo para sus estudios incluyó muchas metáforas en una versión de su descripción del discurso inaugural de un presidente estadounidense - esta versión fue evaluada con un puntaje de carisma claramente más alto por los sujetos del experimento.

Tres trucos para lucir carisma de immediato:

  1. Estar presente.

    Por supuesto aquí lo que importa no es la presencia física sino la mental. No son pocas las personas cuyos pensamientos – mientras que uno conversa con ellas – en algún momento se desvían y entonces mentalmente están totalmente en otra parte. Y – de verdad – el resto nos damos cuenta. Cualquiera lo nota. Por el contrario, las personas carismáticas siempre escuchan muy atentamente, están super concentradas y totalmente presentes. Pero no solamente nosotros nos sentimos valorados – esta presencia le da a nuestro interlocutor un aura mágico.

  2. Actuar de manera sobria.

    Hay personas que nos cuentan todo el tiempo como de ocupadas, estresadas y permanentemente activas se encuentran. ¿Ese tipo de personas te parecen carismáticas? Alguien que nos embarga a nosotros más bien es aquel o aquella que dentro del caos mantiene la cabeza fría y rezuma una calma absoluta. Palabras intensas, voz firme, movimientos lentos – personas de este tipo nos tranquilizan, nos dan confianza y nos demuestran lo que son: personas sobrias con los pies en el suelo.

  3. Otorgar grandeza a los demás.

    Los amateurs que tratan de volverse más carismáticos quieren parecer ellos más grandes y ser admirados por ello. ¡Error! El truco de los carismáticos verdaderos es darle la sensación a su entorno de ser ellos las estrellas. EL Carisma es el arte de maravillar a otros y no achicarlos. Trata de darles la sensación a los demás de poder crecer, súbeles el ánimo, sé positivo (sin exagerar) – y entonces establecerás automáticamente un centro de gravitación.

Hacerse más carismáticos: Evita el querer gustarles a otros

No importa cuáles sean tus características principales - si tiendes más hacia hombre de acción en mangas de camisa tipo Jack Welch o a jugador íntegro en equipo – intenta brillar con confianza en ti mismo e intenta polarizar un poco. Eso es: no trates de ser un everybody's darling, los coquetas nunca tienen una personalidad carismática. Aquel que causa una buena impresión suele meterse un poco a la controversia.

En el fondo también es una sabiduría bíblica: trata de ser siempre unívoco – nunca tibio, sino caliente o frío. Quien actúa de esta manera que está siempre en peligro de que haya gente que lo rechace. Pero eso es mejor de lo que muchos piensan: de esta manera no queda otra que enfrentarse contigo.

Mientras que la mayoría de las personas se adaptan a las circunstancias y van con la corriente – esta independencia categórica hace que los carismáticos destaquen de entre la masa anónima. O son adorados por ello o son reprochados. Pero como ellos aparentemente son indiferentes a ambas expresiones de sentimientos - hasta sus enemigos los admirarán.

Drama, drama y drama: gestos carismáticos del poder

El secreto de estas personas: son auténticas. Ellos se saben todos los gestos del estatus – como por ejemplo siempre atravesar el marco de una puerta para entrar directamente a una habitación y no pararse ahí, o mirar a sus interlocutores durante más tiempo de lo normal y moverse más lentamente.

  • Ellos practican para adquirir una voz más sonora porque muestra soberanía.
  • Y usa gestos simétricos porque reflejan seguridad y calma.
  • El truco es aquí dramatizar la presentación de uno siempre un poco para afinar su propio perfil.
  • Al final del todo también se trata de polarizar y a la vez sacar partido a este efecto.

Pero no quiere decir que sean presentaciones excéntricas sino la celebración de pequeñas manías personales que van justo con la personalidad de uno y destacan sutilmente a cualidades individuales de uno mismo.

A través de esta acentuación resultarás de repente no simplemente como una persona comprometida y guiada por el objetivo sino alguien apasionado y visionario. Mientras que la mayoría va de un lado al otro tu tomarás decisiones claras y valientes - también en cuanto a tu vida personal.

Tus ideas no son simplemente brillantes – con ellas consigues introducir nuevos temas y de esta manera inspiras a otros y los desafías.

Todo esto tiene un impacto significante. Simplemente es importante que suceda de manera muy desenvuelta. Apenas que uno se ponga a pensar qué efecto tuviera en los demás, uno se controla demasiado y pierde la autenticidad. Ahí nomás se acaba el carisma.

Por eso no debe faltar otro ingrediente fundamental – la empatía. El resultado de un estudio psicológico en el Kravis Leadership Institute fue que las personas carismáticas tienen la capacidad de adaptarse rápidamente a los seres humanos y situaciones diferentes, saben interactuar perfectamente en diálogos con sus respectivos interlocutores y saben interpretar correctamente las emociones de ellos y reaccionar entonces adecuadamente. Una característica muy importante sobre todo en el trabajo pero que a la vez no se encuentra mucho.

El reverso del carisma

Obviamente un aura así implica también otros peligros. En la historia, los tiranos carismáticos – como Hitler o Franco – siempre han sabido manejar las masas con su carisma. Así que quien le preste demasiada importancia a la atracción les abre la puerta a los saltimbanqui y charlatanes.

Los críticos advierten, que – a pesar de que las personas carismáticas pueden llegar a ser líderes buenos – justamente por su impacto seductivo siempre están dispuestos a las grandes tentaciones y que significan un riesgo alto para grupos y organizaciones sociales.

¿Líder o seductor?

Esto cada uno tiene que decidirlo solo. Lo que está claro es que el carisma - encarrilado en la dirección correcta – se convierte en un acelerador de éxitos para uno mismo y para otros. Y además ser carismático queda muy sexy.

de Jochen Mai - traducido por Dirk Rüger