Un gentlemen's club no es nada obsceno. Es un espacio para gente de negocios, aunque hasta ahora era algo bastante reservado a los hombres. En la zona alta de Barcelona, han abierto ahora un club privado para empresarios y artistas.

Los nuevos clubs ya son women friendly

La idea de los nuevos Business Clubs es: "networking sobre una copa". En este club ya hay mujeres entre los señores y señoritos de la alta sociedad catalana. Hedges Club es uno de los clubs privados más famosos de Londres; tras su entrada en Barcelona, quiere abrir otros clubes con este sofisticado espíritu en el resto del país.

Clubes privados hubo siempre en España, pero más a nivel académico que de negocios y más reservados a hombres más bien tradicionales. Fiel a su espíritu fundacional, el Hedge Club de Barcelona quiere dar alas a la presencia femenina, por lo que hay una zona diurna y un club femenino con una cuota simbólica de 10 euros mensuales.

En Barcelona ya hay muchos locales donde divertirse y conocer gente, pero en pocos de ellos se puede crecer empresarialmente o encontrar contactos que cambien el devenir laboral. Hedges Club es una institución con una larga historia en el Reino Unido.

El objetivo es, como indica su libro de reglas, ofrecer sus instalaciones y servicios a cambio del pago de una cuota  mensual, con el propósito de facilitar las relaciones sociales de personas interesadas en el mundo de los negocios, las artes, la literatura, las redes y las redes sociales.

Una mezcla de mundos en un club

Dirigido por Youcef Aden y diseñado con sus sugerencias por Ricardo Guillén, un reputado artista mexicano, Hedges Club apuesta por la comodidad, la seguridad y el estilo. Aquí no solamente se toman copas: Hedges Club se esfuerza por ofrecer sus servicios en diferentes áreas, como contabilidad, asesoría legal, asesoramiento tributario, servicio de notaría express, asesoramiento de negocios y mucho más.

Negocio a 3 niveles

La sala Regent se creó para  facilitar necesidades de negocios. Está equipada con alta tecnología y cuenta con internet inalámbrico, papelería, ipads, impresora, escáner, fotocopiadora, fax, monitores, USB y llamadas internacionales gratuitas.

La sala Burlington representa el espíritu británico: muebles antiguos, bellas piezas de arte y tiene la regla de evitar el uso del teléfono, lo que ayuda a reducir el estrés diario. Al combinarse con un servicio rápido y la mejor oferta gastronómica, esta zona del club asegura comodidad, relajación y estilo.

Y finalmente está Carnaby Bar, el espacio de celebración. La combinación de pop, street art y dadá de su exuberante decoración hace que sea un rincón realmente especial. Pintado por Ricardo Guillén, un afamado artista mexicano, el bar ofrece una amplia variedad de bebidas premium, cócteles y una selección de platos de gran calidad.

El fin de semana para bailar

Los fines de semana se invita a disfrutar con los mejores  DJs y su selección de cócteles y bebidas premium para olvidar los problemas o celebrar lo que surja. Los socios también podrán tener acceso a un servicio de automóviles y limusinas, así como a aparatos acuáticos como motos de agua, flyboards, etc. en temporada de verano, entre muchas otras ofertas de ocio. 

El carnet de socio funciona como una tarjeta de crédito que reporta todo tipo de descuentos y ventajas por cada gasto que se haga y que es también válido en toda una serie de clubs parecidos por todo el mundo. El club cuida al máximo la seguridad y comodidad de sus socios y por ello selecciona cuidadosamente su comunidad.

La historia del Club

La historia del lugar comienza en el siglo XVII, cuando en 1667 Edmund Harris fundó uno de los comercios de vinos y licores más antiguos de Inglaterra. El negocio era propiedad de la familia y William Hedges reubicó la tienda en el Regent Street de John Nash en 1819. Primero comenzó como tienda de comestibles expandiéndose a un magnífico emporio donde se vendían vinos, licores, dulces, conservas, condimentos, Jamón de Bayona, miel de Narbona, salchichas de Bolonia, caviar ruso, musgo de Islandia, crema coagulada y terrinas de paté de foie gras.

El primer gran avance de la compañía surgió cuando William Hedges recibió una orden real del rey Guillermo IV en 1830 y se convirtió así en proveedor oficial de sucesivos monarcas británicos y extranjeros, incluida la reina Victoria, el rey y la reina de España, el rey Eduardo VII, el emperador de Japón, el rey de Portugal, el rey Jorge V, el rey Jorge VI, la reina Isabel II, por nombrar  solo a algunos.

Es el único club en el mundo que tenía una orden real, hospedaba y entretenía a la realeza, a los políticos y a las celebridades internacionales más importantes. Entre ellos, estrellas del rock como Mick Jagger o Prince, actores como Gerard Butler o a los príncipes William y Harry.