La Fundación AGFitel en colaboración con la Fundación alemana Friedrich Ebert plantean la necesidad de avanzar en un conocimiento exhaustivo de la realidad salarial en España. Por ello, encargan un estudio elaborado por el Doctor en Economía Alejandro Inurrieta.




Los salarios siempre han sido bajos en España

En España, la crisis supuso una profunda reducción de los ingresos en el sector privado. Esto ha sido doblemente grave en el caso de España, porque los sueldos eran ya muy bajos. Los costes laborales en España suponen la mitad de lo que tienen que pagar las empresas en Alemania, donde una empresa paga un promedio de 71.400 euros brutos por trabajador. Dentro de la muestra analizada, 2005 y 2015, en acumulado, los trabajadores perdieron un 9% de sus ingresos desde el origen de la crisis, pero también incluyendo el periodo postcrisis, donde el empleo ha crecido un 3%. Es a partir de 2012 con la reforma laboral cuando se acrecienta la deflación salarial, con aspecto de convertirse en estructural.

Las causas hay que buscarlas en factores endógenos. Se producen entre trabajadores que cambian de empleo e incorporándose posteriormente al mercado laboral. En cambio, los trabajadores que permanecieron en su empleo han mantenido relativamente estables sus ingresos, e incluso con ligeras subidas. Son los cambios en las condiciones de trabajo, propiciado por la reforma laboral, y la ruptura de la negociación colectiva lo que explica la mayor parte de la varianza de la reducción de ingresos del sector privado.


Hay poco trabajo cualificado

Apenas un 6% del total de licenciados y altos directivos trabajan como tal, el grueso ocupa categorías profesionales administrativas y de baja cualificación. Por grupos de edad, se deja notar cierta segregación, especialmente entre el grupo de edad de 18-30 años, fruto de contratos de corta duración a tiempo parcial. Con la experiencia y la formación los ingresos crecen, aunque las diferencias se suavizan ya a partir de los 50 años. Por tanto, la primera gran brecha salarial es por edad, siendo los jóvenes los más perjudicados.

En España hay muchas brechas salariales

La brecha salarial por género también es notable y alcanzó algo más de un 30% en 2015. Esta brecha es robusta cuando se controla por el tipo de contrato y ocupación, por lo que se puede aseverar que sí hay diferencias de ingresos a igual contrato y a igual ocupación.

Por sectores también hay diferencias, aunque menores. En los sectores más cualificados, como energía o finanzas, las diferencias son sustanciales, más de 20.000€ de diferencia entre el hombre y la mujer. Por el contrario, hostelería y comercio el gap salarial es muy pequeño fruto de la negociación colectiva.


La brecha sur: Andalucia es más pobre

En el apartado territorial, las mayores diferencias se dan en Madrid, Cataluña y Baleares, mientras que Cantabria, Murcia, la Rioja, ambas Castillas, Valencia y Galicia presentan un mayor equilibrio entre salarios altos y bajos. Por último, en la parte más baja se situaría Andalucía y Extremadura con salarios medianos inferiores a la media y con ingresos bajos también inferiores al resto.

Finalmente, en el apartado de dispersión de ingresos, se ha podido observar cómo la desigualdad de rentas es notable entre los percentiles más bajos y más altos. Esta diferencia ha alcanzado valores superiores al 400% y lo peor de todo es que se ha agravado con la crisis vivida en España desde 2008.