El beso es placer. Al besarse, las terminaciones nerviosas que se activan implican un área cerebral incluso más amplio que la relacionada con los genitales. Y aún hay más reacciones en el cuerpo: un estudio de la Universidad de Viena demostró que, cuando una persona funde los labios con su pareja en un beso apasionado, las pulsaciones cardíacas pasan de 60 hasta 130 por minuto, se libera adrenalina y baja la tasa de colesterol. Al intercambiarse bacterias, parece que también se refuerza el sistema inmunitario. De la misma manera se ha analizado que cuando una madre besa a su bebé absorbe algunos gérmenes del pequeño, pero a la vez contribuye a que aumente la producción de sus defensas.




Besar es sano

Así que un beso es saludable. El investigador Arthur Sazbo, de la Universidad Wilfrid Laurier de Ontario (Canadá), constató que entre las parejas que se despiden con un beso por la mañana hay menor absentismo laboral, menos accidentes de tráfico, ganan un 25% más de dinero y su esperanza de vida se alarga cinco años. Una explicación sería que ambos empiezan el día con una actitud más positiva y con más energía vital, lo que repercute en muchos aspectos.

Aunque, cuando las personas se besan seguramente lo último que piensan es si es saludable. El significado de este gesto viene de tiempos muy antiguos. Hay estudiosos que remontan el origen de esta costumbre a sociedades prehistóricas, en las que las madres alimentaban a sus bebés dándoles con la boca los alimentos ya masticados. Según otras tesis, el beso es una prolongación de la lactancia. A lo largo de los siglos se le ha dado diferente valor –aunque también algún estudio ha constatado que no es común a todas las culturas–.

Yannick Carré, autor del libro El beso en la boca durante la edad media, explica que en esa época “a partir del beso se podían explicar hasta los cambios que se producían en política, en religión y en el sistema de valores”. Su importancia era considerable: tenía el valor de un contrato. Incluso, señor y vasallo sellaban con un beso el juramento de fidelidad mutua.

El beso como comunicación

En la actualidad, el beso tiene un significado más psicológico. “Es una demostración de cariño, de amor, de respeto, de amistad. Con un beso se comunican muchísimas cosas”, analizaba Francesca Albini, autora del libro Bacioterapia, en un reportaje en La Vanguardia. “A través del beso, los amantes desarrollan una mayor propensión a crear lazos fuertes, “lo que incluye el deseo de formar una familia”, según Desmond Morris, autor de Innate Behaviour. Es una poderosa herramienta de interacción.


Las personas dedican solamente el equivalente a dos semanas de su vida a besos. Para algunos expertos, en las relaciones actuales, este gesto ha perdido importancia de la mano de un menor romanticismo y de que, muchas parejas, como las adolescentes, no dedican el tiempo que se tomaban antes los enamorados para los cortejos previos, los besos, las caricias y los juegos eróticos, que solían ser pasos previos a una relación sexual. La seducción, como otras facetas de la vida actual, también se hace más deprisa, afirman los sexólogos. Y tampoco es una cuestión exclusiva de los jóvenes, añaden: las parejas de largo recorrido tampoco dedican ya tanto tiempo a arrumacos. Por ello, los expertos defienden recuperar el placer del beso y la importancia del mundo emocional en la relación de pareja, como una manera también de vencer el tedio en las relaciones.

Los animales también se besan

Distintos comportamientos animales muestran la presencia de la práctica del beso en diversas especies, entre ellas aves y mamíferos (sobre todo en los primates ). Se sugiere que el beso, como elemento cultural en la vida humana, surge de un patrón en el comportamiento instintivo y la función biológica de los labios. Los labios son un foco sensitivo conformado de varias terminaciones nerviosas que tienen la principal función de transmitir impulsos eléctricos en el reconocimiento del entorno de algún animal; además tienen la función de succión y emisión de sonidos.

El "beso" en algunas especies animales se manifiesta con diversos comportamientos sociales interespecie que aseguran el orden en el grupo animal. Algunos comportamientos como la alimentación de la pareja en calidad de regalo nupcial (práctica animal en la que la pareja da comida u objetos a la pareja sexual como cortejo) involucran una práctica sexual relacionada con la conjunción de las cavidades bucales.

Otros comportamientos similares incluyen la premasticación del alimento en algunas especies animales, en la que la cría es incapaz de consumir alimentos sólidos y depende de la labor materna de la destrucción del alimento y su traspaso bucal a la boca de la cría. En algunas especies animales (chimpancés, Agapornis y Gourami besador), la conjunción de labios se usa como medio de comunicación e identificación y como signo del orden social en un grupo de individuos.

Besar aumenta la autoestima

Otros beneficios del beso incluyen el aumento de los niveles de la autoestima, la tonificación de los músculos faciales, la liberación del anestésico contenido en la saliva, menores niveles de colesterol en el sistema cardiovascular y la mejora de las funciones metabólicas.​ El beso con su significado afectivo o amoroso es rastreado a los orígenes de la cultura en India, Asiría, Grecia y Roma. La expresión metalingüística de amor y afecto ha estado presente en todas las culturas con expresiones equivalentes al beso que también reflejan los sentimientos de amor y afecto.

Los besos de expresión afectiva suelen manifestarse como una respuesta hacia el amor, respeto o reconocimiento ante una identidad familiar emocionalmente cercana, y son comunes los besos entre padres e hijos. Como un toque afectivo, puede utilizarse el beso en la mejilla o en la frente como saludo a las personas emocionalmente cercanas, con énfasis en la lealtad y la gratitud en la relación afectuosa.

Las diferentes formas del beso como saludo

El beso también es utilizado como un saludo informal a personas emocionalmente cercanas o identidades familiares que cumple con la cortesía y expresa sentimientos de lealtad, afecto, amor o respeto. En tal caso, el beso como un saludo puede involucrar distintas intenciones que van más allá de una simple práctica de la cortesía tradicional. Los tipos de besos como saludo suelen ser:

    • Beso en la mejilla: gesto social en el que se besa alguna mejilla de la otra persona. Suele estar dirigido a personas del sexo femenino o alguna persona emocionalmente cercana de cualquier sexo que expresa respeto y afecto. En el caso de estar dirigido a una persona poco cercana o recientemente identificada, sólo expresa cortesía. Esta práctica es común en diversos países de América Latina y Europa.

  • Beso en ambas mejillas: gesto social en el que se besan o unen ambas mejillas. Suele utilizarse entre personas de cualquier sexo emocionalmente cercanas, aunque también se usa como un saludo hacia personas recientemente identificadas. Puede expresar distintos sentimientos, pero habitualmente expresa cortesía. Esta práctica es común en Argentina, Brasil, Paraguay, España, Francia y Portugal.
  • Beso en la mano: gesto social en el que se besa la mano de una persona para reflejar cortesía o galantería. Puede estar dirigido a diferentes representantes de la clase alta, personas del sexo femenino, miembros de la realeza, mandatarios, miembros de la sociedad eclesiástica, etc. Suele reflejar cortesía, galantería, coquetería, subordinación, lealtad, admiración o respeto.
  • Beso en la boca: en algunas sociedades, como por ejemplo en Rusia, es costumbre que los varones se saluden con un beso en la boca.