Ser alcalde - eso no se puede estudiar. Y tampoco es una profesión segura porque nunca sabes si te van a votar otra vez. El empresario alemán Karl Jacobi presentó su candidatura a la alcaldía de Barcelona de 2019. En este artículo explica por qué es candidato y qué quiere cambiar.

de Karl Jacobi

Las consecuencias del independentismo

Barcelona se considera el bastión de los soberanistas y la capital de aquella Catalunya que desean instrumentalizar para sus fines independentistas. Cuando hace un año alcé mi voz contra las tropelías de los políticos indepes y contra los golpistas enfrentados a la Constitución Española. El Estatut de Cataluña y el estado de derecho, mucha gente no se esperaba mi reacción crítica contra todos ellos. Y hoy cerca de unos 15.000 me animaron a dar el paso para presentarme a las elecciones municipales.

Por eso además, me he propuesto combatir la falta de garantías del soberanismo y aliarme con el estado de derecho para que vuelva el Orden y la Justicia que parecen haber desaparecido de escena. Soy también de los que piensan que “fuera de la Ley no hay Democracia”. Con mi candidatura quiero además trabajar para ilusionar a todos los barceloneses con una serie de proyectos estrella a desarrollar a largo plazo, emulando si se puede las pasadas Olimpiadas del 92.

Asimismo, quisiera situar en el mapa a Barcelona en el mundo, a diferencia de mis contrincantes, como la capital europea de los nuevos motores económicos del futuro. La resumo en: la economía verde y la economía digital. Asimismo afianzar Barcelona como capital del Mediterráneo, city de la inclusión y segunda capital española atrayendo algunas sedes ministeriales como ya hacen otros países federalistas europeos.



En la política hay poca gente "de fuera"

Yo, Karl Jacobi, que procedo del mundo de la iniciativa privada, jamás me había planteado entrar en política, hasta que me he dado cuenta que a lo mejor hace falta gente de fuera. Soy experimentado en gestionar equipos y presupuestos como en una empresa privada que se debe al mercado e inversores. Saber priorizar para aportar soluciones concretas. No solo hacer frente a los retos derivados del soberanismo, sino también a los desafíos del futuro.

Es decir la revolución 4.0, la lucha decidida contra el cambio climático a escala municipal, sentar las bases para atraer talento y crear empleo. Otro problema es que se superaron muchas de las 5.000 empresas y organismos internacionales fugados con Puigdemont y Colau. Otras empresas están en riesgo de deslocalizarse de nuestra Barcelona si no lo evitamos.

El sueño de una ciudad de paz y seguridad

Quiero que mis hijos y mis nietos puedan retornar a Barcelona y vivir con paz y seguridad. Es una cosa que hoy no ocurre, porque una minoría ha impuesto una especie de “dictadura catalana”. Está en contra todo aquel que no piense y actúe como aquellos políticos, sus brazos revolucionarios y sus medios subvencionados. Ellos han tensionado la convivencia de todos los barceloneses, catalanes y resto de españoles por un sueño imposible fuera de la ley y fuera de la Democracia.



El interesante proyecto de Jacobi en el mar

La construcción de una Isla con unas 300.000 viviendas es uno de los proyectos estrella del candidato a la alcaldía de Barcelona 2019, Karl Jacobi. El empresario alemán afincado en España se ha propuesto ganar la alcaldía con este y otros proyectos estrella, porque por un lado persigue ilusionar a todos los barceloneses con soluciones concretas a la falta de espacio residencial y, por otro, como motor de dinamismo económico y de empleo.

El proyecto de la Isla de Viviendas ganadas al mar se fundamenta en varios argumentos: por un lado la escasez de suelo en Barcelona, que está haciendo disparar el precio del metro cuadrado y la escasez de alquileres ya de por sí prohibitivos y, por otro, a las proyecciones de varios organismos internacionales. De acuerdo con la ONU y otras proyecciones, en el año 2.050 el 70% de la población mundial vivirá en grandes urbes y Barcelona no será ajena a este fenómeno, en detrimento del aumento de la despoblación de las zonas rurales de España.



Ante este fenómeno y el creciente flujo migratorio, Barcelona tiene que estar preparada para dar cobijo a todos esos flujos de urbanitas que acudirán a residenciar en una ciudad española como la ciudad condal. Las tensiones sociales, políticas y culturales que se pueden desencadenar por la falta de una vivienda digna han de llevarnos a idear fórmulas creativas como la Isla para descongestionar el mercado y evitar otros riesgos de conflicto social.

Expandir el negocio túristico de Barcelona al mar

Aparte del componente social y económico, la Isla de Viviendas que cada vez cuenta con más adeptos del sector profesional pretende ser también un atractivo turístico. La idea es que el complejo residencial conforme los vocablos BAR-CE-LO-NA desde el espacio. Pero el proyecto de la Isla de Viviendas será una empresa a desarrollar que conllevará años y dará empleo a miles de trabajadores, tanto de forma directa como indirecta e inducida. Pretende ser autosuficiente,sostenible, ecológica, de baja huella ambiental, digital y conectada.

Tiene que poder generar su propia energía renovable, aprovechar sus desechos urbanos y atraer a una nueva generación de inquilinos y residentes, pretendiendo ser además un prototipo en Europa, de talento y desarrollo de una mini-ciudad del futuro dentro de Barcelona.

La Isla de Viviendas contará con muchos detractores y será acusada de miles de plagas. Pese a todo, queremos adelantarnos al futuro y ser un piloto en el concepto de arquitectura residencial. Será también un banco de pruebas para aunar nuevos oficios y desarrollos aplicados a la economía verde y economía digital para un perfil de cliente en demanda de espacio residencial asequible en un entorno 4.0.

En la isla de Viviendas podrán aplicarse nuevos conceptos de iluminación, conectividad, seguridad vial, pero también comunicaciones e infraestructuras. Es fácil negarse al futuro, pero más fácil es oponerse al cambio y anclarse en lo ya conocido del pasado. NO queremos renunciar a la esencia histórica de Barcelona, sino todo lo contrario.

Mirar al próximo siglo desde este lado del Mediterráneo 4.0 y facilitar la habitabilidad de un nuevo hogar ganando “Lebensraum” de calidad al mar, al espacio acuático y al horizonte sin renunciar a la sostenibilidad y al máximo respeto por el medio ambiente y el patrimonio natural.