Aunque la Administración argentina ha impuesto controles parciales de divisas para frenar la fuerte devaluación que sufrió el peso y caída de reservas de divisas tras las elecciones primarias de agosto el país sigue en caída economica grave. Desde la imposición de las restricciones, el peso se ha estabilizado en torno a 56 por dólar, frente a los 60 de la semana anterior y los 45 anteriores a las elecciones primarias.


Los argentinos viven en constante crisis y precaridad

Un informe de Crédito y Caución considera que el riesgo de transferencia, que impide a un deudor que cuenta con fondos convertir su moneda local en divisas para efectuar los pagos, es elevado. Por el momento, las restricciones no afectan a la capacidad de las empresas para acceder a las divisas con fines comerciales. Sin embargo, el colapso del peso exacerba la inflación, posponiendo la recuperación económica. Para los argentinos es muy mala noticia. No solamente que muchos buscan su suerte ya fuera de su país, también en España, se infecta también toda la populación con el virus de inestabilidad, lo que tiene consecuencias a nivel de criminalidad, enfermedades, problemas sociales y el progreso de la sociedad.