de Andana

En ese momento, me encontraba en el principio de un largo camino lleno de bifurcaciones. Debía atravesar algunos y por mucho que quisiera llegar a todos, no sería posible, pero debía adentrarme en algunos para mi siguiente objetivo: aprender, aprender, aprender…

De curso en curso aprendiendo cosas y ilusionándome otra vez

Investigando en otra plataforma del Ayuntamiento de Madrid, encontré un curso que podría aunar estos últimos intereses. Así que de nuevo, buceando en el mundo online y offline encontré un curso titulado: Conocer Madrid. Fue un gran descubrimiento ya que conjugaba mi interés por la cultura, los viajes y por qué no, conexionaba perfectamente el buen momento por el que atravesaba el turismo, así que, otra idea más que me aportaba aprendizaje y podría ser una oportunidad.

Tuve la gran suerte de encontrar plaza y una vez a la semana, visitábamos con una guía profesional, la historia de la ciudad. Pasábamos por los rincones más y menos conocidos de Madrid, remontándonos a siglos pasados, con sus anécdotas menos conocidas, que cuanto menos eran curiosas y no dejaban indiferentes a ninguno de los que allí estábamos. Además de conocer Madrid de otra forma, conocí a personas jubiladas y prejubiladas que me aportaron lo que siempre nos ofrecen las personas mayores: conocimiento, sosiego y tranquilidad.



Descubrir un mundo nuevo: el mundo digital

También me interesé por el mundo del emprendimiento, el cual había experimentado 20 años atrás. Descubrí los Viveros de Empresa: además de despachos/oficinas, cuentan con espacios compartidos de negocios y con espacios para preincubación de proyectos. También organizan charlas y talleres para ayudar a los emprendedores que tengan ideas y quieran desarrollar sus negocios. Me apunté a una charla en la que informaban sobre franquicias y eso me abrió las puertas a un mundo que conocía vagamente. Las que allí expusieron no me interesaron por la inversión, el tipo de actividad y por no estar segura de si mi camino era el emprendimiento. Lo positivo es que fui llenando mi cabeza de ideas que más adelante valoraría.

En un entorno, nada que ver con el profesional, concidí con una persona que me habló del mundo del emprendimiento digital y me dio un buen consejo: ¡Empieza por los cursos de Google online, son gratis y es una buena forma de conocer el marketing digital. Eso te llevará a otros caminos. Así que, palabras como Life Skills, Digital Book, Flipped classroom, Task, etc… Se iban sustituyendo por otras, tales como Networking, Start up, Campus Meet up, UX, Marketing Digital y un largo etcétera que para mi, eran totalmente desconocidas.

Así que, seguí este consejo y empecé mi primer curso de Marketing digital en ACTÍVATE de Google. Seguidamente hice otro de productividad personal y poco a poco fui adentrándome en el mundo del emprendimiento digital que captó totalmente mi interés y por aquel entonces no sabía muy bien para qué me serviría, pero tenía claro que me gustaba.




¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?.

Vincent Van Gogh

Nos vemos en el siguiente capítulo: Aprender, emprender.

Aqui algunos enlaces interesantes:

a blogs anteriores de esta serie

Conocer Madrid

Viveros de Empresa

Actívate, Google