Gaspar HernándezHemos tenido al ocasión de charlar con Gaspar Hernández sobre las inquietantes cuestiones que sabiamente plantea en su libro, La Terapeuta. En su novela, el autor nos conduce a través de un interesante ensayo sobre la ansiedad, que define como uno de los sellos de identidad de los tiempos que vivimos. Gaspar Hernández (Girona, 1971) es escritor y periodista. Ganador del Premio Josep Pla por su novela El silencio, libro de ficción más vendido en Cataluña en el año 2009, dirige y presenta el programa L'ofici de viure (El oficio de vivir) en Catalunya Ràdio...

Tanto la ansiedad como la angustia son caras de la misma moneda, lo mismo, pero una se enfrenta al futuro, mientras la otra se relaciona con el pasado; curioso ¿no? ¿Es este el punto de partida de tu novela? ¿De donde sale esta idea para escribir?

Gaspar Hernández: Bueno, en realidad el punto de partida son los personajes, aunque a mí si me interese la psicología en general; y la novela es el único género que te permite profundizar en los personajes por dentro y por fuera - el cine no, ni el teatro tampoco te deja ver al personaje por dentro, ni tampoco la poesía..me interesa mucho la psicología de los personajes.

Así que todo empieza por un hombre que es vulnerable, que habla de sus emociones y que experimenta con ellas - que es un buen actor, aunque él crea que no - y que va descubriendo que es ansioso a medida que la novela avanza. Aunque yo creo que hoy en día, tal y como me han comentado profesionales, TODOS SOMOS UN POCO ANSIOSOS;  según me comentaba una doctora el otro día, no existe la menor duda de que por lo menos en occidente, y sobre todo en Europa, todos, en mayor o menor medida, lo somos.

¿Y esto porqué? Pues porque vivimos muy desde la mente, proyectados hacia el futuro, hacia la auto-exigencia, y esto nos conduce directamente a la ansiedad.

O sea, que no nos podemos escapar a la ansiedad, ¿no?

Gaspar Hernández: Sí, en mayor o menor grado. De todas formas, la suerte es poder ser conscientes de ello, y ver que podemos trabajarlo, y no pasarnos la vida ansiosos.

¿Te has tenido que documentar mucho para escribir esta novela?

Gaspar Hernández: Sí, he estado cinco años para escribir La terapeuta, ha sido un "parto difícil", y he hablado con más de 50 psicólogos para saber cómo gestionaban la ansiedad de sus pacientes, y al final, todos estaban de acuerdo en que:

La ansiedad es EL GRAN TEMA. En sus consultas, generalizado en Occidente y mayormente en Europa.Que las mujeres van al terapeuta más que los hombres reconociendo que sufren de ansiedad - los hombres van, pero por otras cosas.

A los hombres en general - a los de aquí, a los de Suiza, Alemania y la Gran Bretaña, nos cuesta reconocer que tenemos emociones, y vamos al psicólogo por otros motivos pero al final, se nos acaba diagnosticando ansiedad.

Que la ansiedad se trabaja en sus distintos grados, con terapias diferentes, como la "cognitivo-conductual", que es la que se pone en práctica en La terapeuta.También me ha interesado mucho analizar el tema de la dependencia, incluso enamoramiento terapeuta-paciente, que se da mucho en este entorno.

La presencia de psicofármacos en las autopsias ya supera la de drogas en víctimas por accidentes de tráfico. Por otro lado, el protagonista de la novela, el actor Héctor Amat, no consume nada de nada, ni electrónica, ni alcohol, ni fármacos, ...etc ¡es todo lo contrario! ¿Porqué es Héctor así?

Gaspar Hernández: En el fondo. Creo que es una forma "sana" de vivir, no hay que dejar de consumir, pero sí consumir menos. Hemos de hacer un "uso responsable" de las nuevas tecnologías, de Internet, que no quiere decir dejarlas de utilizar, sino ir cuidando de todo lo que entra en nuestra mente.

Dice Héctor que tenemos nuestras mentes "sobrecargadas" de con tantos estímulos porque damos mucha importancia a lo que comemos, a los que metemos en nuestro cuerpo pero no a los que metemos en nuestras mentes. Hay que seleccionar.

¿Filtrar?

Gaspar Hernández: Sin duda, y creo que esto es lo que hace Héctor, el protagonista, porque cree que es la única forma de actuar bien, esto es, aislándose. Creo que ser más selectivos sería una buena herramienta para vivir, seleccionar más aquello que entra en nuestra cabeza.

Como se dice en la novela, la ansiedad y el perfeccionismo son la cara y la cruz de la misma moneda....analicemos esta idea

Gaspar Hernández: Bueno, los hombres y las mujeres no somos perfectos, pero la sociedad en que vivimos, sí quiere que lo seamos: hemos de ser hombres y mujeres perfectos, trabajadores perfectos, madres perfectas, amantes perfectos...

y al final, el perfeccionismo no existe porque somos humanos, es un afán imposible. Y el perseguir lo imposible es lo que no hace más imperfectos, porque hay algo maravilloso en la imperfección humana.

Es como pensar en el futuro: no lo podemos controlar...y la razón provoca mucha ansiedad - mejor vivir con emociones.

www.gaspar-hernandez.com

de Arantxa Méndez Aguirre