contacots, red social, networking, cultura, trabajo, jobLa Unión Europea tiene que pensar y actuar como una potencia geopolítica si quiere satisfacer las expectativas de sus ciudadanos. La nueva Comisión Europea “geopolítica” de Ursula von der Leyen acaba de tomar posesión y se encuentra ante una serie de retos, asegura Mark Leonard, fundador y director del think-tank Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR). En este comunicado de prensa, Leonard sostiene que la principal tarea de von der Leyen y su equipo será abordar la agenda de política exterior de la Unión Europea, algo que no se ha hecho en estos últimos años. Este trabajo debería empezar esta semana en la Cumbre del Clima en Madrid (COP 25), donde von der Leyen pronunció un discurso.


Una Europa fuerte para un mundo diferente

Basándose en una encuesta realizada a comienzos de año por ECFR en 14 Estados miembros de la UE, Leonard asegura que los votantes van por delante de los políticos a la hora de entender la necesidad de contar con una Europa fuerte en un mundo de superpotencias nacionalistas y agresivas. Los votantes europeos quieren ver una Europa con iniciativa, actitud y capacidad que esté a la altura de sus exigencias. Después de la libertad de comerciar, viajar, vivir y trabajar libremente en otros estados miembros, la habilidad de la UE de trabajar conjuntamente como bloque contra superpotencias como los Estados Unidos o China fue – junto con la cooperación europea en materia de seguridad y defensa – considerada como la mayor pérdida en caso de que la UE desapareciera. Este aprecio por la dimensión geopolítica de la UE fue especialmente alto en Francia, Austria, Alemania y Dinamarca.




Más de la mitad de los europeos consideran que sus intereses económicos no están lo suficientemente protegidos frente a China. Esta opinión fue defendida por casi tres cuartas partes de los encuestados en Francia (72%) e Italia (72%) y por casi dos tercios en España (63%), Grecia (62%) y Alemania (61%). Casi dos tercios de los europeos (64%) creen que el cambio climático es una grave amenaza que debería tener prioridad ante otras cuestiones. Esta opinión fue fuertemente respaldada en Rumanía (77%), Grecia (74%), Italia (74%) y Hungría (73%). Donde menos apoyo obtuvo esta afirmación fue en República Checa (51%), Eslovaquia (51%) y los Países Bajos (47%). Gran parte de los europeos opinan que la UE debería haber hecho más para haber evitado el desarrollo de la crisis del 2011 en Siria. Especialmente los encuestados en Grecia (70%) y España (62%), opinan que debería haber habido una respuesta más coordinada a nivel europeo.

Von der Leyen necesita valor

Leonard asegura que si von der Leyen quiere lograr una Comisión Europea “geopolítica” efectiva, debe enfrentarse sin reservas a los retos a los que se enfrentaba su predecesor, Jean-Claude Junker, y recibir de los gobiernos de la UE las herramientas necesarias para apoyar una autonomía estratégica europea. Más concretamente, Von der Leyen y su equipo deben lograr una política exterior europea común, coherente y efectiva. En este sentido, es necesario: Generar unidad en torno al Green Deal Europeo. Von der Leyen debería indicar cómo pretende evitar que el debate sobre el clima se convierta en otro frente en la guerra cultural entre los Estados miembros occidentales de la UE y el conjunto de Estados de Europa central y del Este. Reformar la política de competencia de la UE¸ que actualmente se centra en las ayudas de estado y otras prácticas injustas en el interior de Europa, ignorando la competencia injusta del exterior.

Reconciliar visiones opuestas en defensa, lo cual fortalecería los aportes de Europa a la OTAN. Von der Leyen debería escuchar los deseos de los votantes europeos y buscar una manera de proporcionar seguridad a sus ciudadanos a la vez que la UE sea considerada un mejor socio para Estados Unidos. Desarrollar una agencia europea de defensa cibernética que merezca ese nombre, la cual podrá promover una mayor responsabilidad europea y resistencia a amenazas convencionales e híbridas. Establecer una política fuerte y coherente de ampliación y de vecindad que permita aprovechar su capacidad con países como Ucrania; que esté más decidida a acatar los problemas de la ampliación, como los que encontramos en los Balcanes Occidentales y que esté menos dividida que en el pasado.
Identificar áreas en las que las empresas estadounidenses sean asimétricamente dependientes de Europa, y donde las sanciones europeas – o la simple amenaza de sanciones – se puedan implementar con efectividad. Esta estrategia ya ha resultado exitosa en la cuestión de los aranceles a los automóviles.